viernes, 25 de diciembre de 2015

HER :





Escrito por Luis Roca Jusmet

 "Her" ( "Ella") es una película extraordinaria del director Spike Lonze, magníficamente interpretada por Joaquín Phoenix. Pero lo mejor de la película, como los premios muestran, es el guión, que es también de Spike Lonze. La película plantea muchos temas importantes y lo hace de una manera interesante: la soledad, la comunicación, el amor, la sexualidad, el cuerpo. Quizás, más allá de todos ellos, se plantea lo que es la realidad. Resumo el argumento: En un futuro cercano, Theodore, un hombre solitario que trabaja en una empresa como escritor de cartas para terceras personas. Afectado por una separación reciente con su mujer y a punto de firmar el divorcio, compra un día un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para su sorpresa, se crea un vínculo amoroso entre él y Samantha, la voz femenina de ese sistema operativo.
 Voy a intentar reflexionar sobre lo que plantea la película desde una referencia filosófica ( la del racionalismo moderno : Descartes, Leibnitz y Spinoza) y la del psicoanálisis ( Lacan).

 Empecemos por Descartes. para Descartes, al margen de la sustancia perfecta, que tiene como característica la perfección, existen la sustancia mental, que tiene como característica el pensamiento, y la sustancia extensa, que tiene como característica la extensión. Desde el punto de vista de Descartes tanto Theodore como Shamanta son dos sustancias pensantes, es decir dos almas ligadas a dos sustancias extensas. Para Descartes el alma piensa ( y aquí incluimos sentir y desear) y lo hacen igualmente Theodor y Samantha. Como sabemos para Descartes una sustancia extensa es la que ocupa un espacio. Ocurre tanto en un cuerpo vivo como en un aparato electrónico. Para descartes no hay diferencia esencial entre las dos sustancia porque en ambos casos tenemos dos autómatas ( piezas con mecanismos). La vida es, simplemente un mecanismos). Es decir que para Descartes tan real es Theodore como Samantha. Son dos entidades mentales ligadas a un soporte físico.

 Continuemos por Leibnitz. Para el filósofo alemán el Universo es la armonía preestablecida entre mónadas. Cada mónada es una sustancia que percibe y actúa. También Samantha actúa cuando habla porque el acto de habla es un acto físico.
 Finalmente tenemos a Spinoza. La primera referencia, más puntual, es la alegría. La amiga de Theodore le dice que vivir quiere decir el derecho a la alegría. Pero más en profundidad para Spinoza lo único que hay es una Sustancia, Dios o la Naturaleza, que tiene infinitos atributos, dos de los cuales son el pensamiento y la extensión. El cuerpo humano tiene los dos atributos y el pensamiento es la idea del cuerpo, por lo cual está ligado al espacio y al tiempo. La mente de Samantha, que no está ligada a un cuerpo, es capaz, finalmente, de liberarse de su ligazón con lo extenso y la sitúa en otra dimensión.
 Continuaremos con el psicoanálisis lacaniano. Lacan habla de tres registros : el simbólico, el imaginario y el real.  Lo simbólico es el lenguaje y Samantha lo tiene. Theodore y lo tiene Samantha. Lenguaje con sentido, que describe y expresa. A través de la voz. Lo imaginario tiene que ver con los sentimientos con las identificaciones, con el amor. A Samantha le falta lo real pero no hay que entenderlo como realidad. Samantha desde el punto de vista simbólico, imaginario o incluso físico es real. Terry Eagleton nos da una buena pista para entender el enigmático real de Lacan. Lo real es el cuerpo que nace, goza,sufre y muere. Lacan no estaría de acuerdo pero a mí me parece una magnífica salida. Salida que nos posibilita plantear la cuestión en otros términos. Samantha es real pero no es un cuerpo vivo. Y aunque lo mental emerge como algo diferente del cuerpo biológico no nos pasemos de dualistas. Porque si lo hacemos no podremos diferenciar esencialmente a Theodor y Samantha
 El gran neurocientífico Francisco J. Valera nos enseña el camino. La experiencia es el camino que pasa por el cuerpo vivo, Aquí está lo que entendió Platón y no entendió Descartes. El alma es el principio de la vida, no de la mente. Samantha es un simulacro de alma porque no está viva.
 Estaría bien volver a dos películas, "2001 : una odisea del espacio" y "Blade Runner" para volver sobre el tema.

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