martes, 8 de diciembre de 2015

SHAME ( VERGÜENZA )







Escrito por Luis Roca Jusmet

El arrepentimiento no es una virtud, o sea, no nace de la razón ; el que se arrepiente de lo que ha hecho es dos veces miserable e impotente.
Spinoza

Ayer vi la película "Shame" (2011) dirigida por Steve McQueen y protagonizada por Michel Fassbender y Caren Mulligan. La película está muy bien realizada y la interpretación de los dos dos protagonistas es magnífica. Los planos son largos y la película presenta, a pesar de lo fuerte de algunas escenas, una gran sobriedad. Poco efectismo y mucha emoción contenida en un ambiente metálico.
Pero no soy crítico de cine. Lo que me interesa de las películas, más allá del placer estético, es lo que plantLa Generalitat gobernada durante años por CiU intentó marginar al máximo el castellano y conseguir que la educación y la lengua de las instituciones fuera únicamente el catalán. Se potenció un desprecio hacia el castellano y los que hablaban castellano. Paradójicamente la lengua dominante a nivel de empresas fue el castellano.ean. El tema aparente de la película es el de la adicción sexo. Pero no nos engañemos, la adicción es un síntoma. El título de la película es vergüenza, no adicción.


¿ Qué es la vergüenza ? En castellano la palabra tiene dos significados relacionados pero diferentes. .Por un lado la vergüenza es una emoción que te inhibe porque la mirada del otro te bloquea. Siento vergüenza de decir algo porque no me atrevo a decirlo o ha hacerlo. Por otro lado la vergüenza de sí es la el poco respeto hacia uno mismo, el desprecio de sí, incluso el odio de sí. No utilizo la palabra autoestima porque me parece confusa. ¿ Que quiere decir quererse a uno mismo ?.Los llamados bordelines son muy narcisistas y se desprecian a sí mismos. Los vanidosos tienen la autoestima demasiada alta por lo que su autoestima es excesiva: ¿ deben quererse menos ?. Prefiero la palabra respeto hacia uno mismo. La vergüenza, en el sentido de la película y de su título inglés (Shame) es la falta de respeto por uno mismo.
El protagonista es un hombre autosuficiente, atractivo, con un buen trabajo y una vida privada sin compromisos. Pero es un adicto al sexo. Adicto a la pornografía, a la prostitución y al sexo rápido. Podríamos decir que consume sexo de manera compulsiva. ¿ Es un problema para él ? En el fondo hay una vergüenza, como más tarde se pondrá de manifiesto en los sucesos que provoca la llegada de su hermana. Pero es una vergüenza latente, con la que convive. Su mundo de rutinas, incluida esta adicción al sexo, parece soportable. Su hermana le llama por teléfono y él no contesta. Cuando se presenta en casa es seco con ella pero finalmente la acepta. Pero hay un odio más o menos consciente hacia su hermana. No soporta su manera de ser pero sobre todo el que sea un ser sexual. No la soporta porque es inestable y es inestable porque es emocional. Él está totalmente aislado de sus emociones. Tan aislado que cuando siente alguna emoción hacia una mujer, como se ve en el encuentro con su compañera de trabajo, no puede tener relaciones sexuales. El contacto físico con su hermana le repugna. Como le ocurre también con cualquier manifestación de la sexualidad de esta. No sabemos que relación tuvo con su hermana. Quizás haya algún secreto oculto de la infancia reprimido o no, consciente o no. Algo terrible que no ha superado y que pesa sobre su vida emocional y su sexualidad. ¿ De que tiene vergüenza ? Tiene vergüenza de su adicción. Las adicciones son compulsivas, provocan un goce que es a la vez placer y dolor. Lacan hizo una diferencia útil entre placer ( que es claro, relaja, produce bienestar) y goce ( que es oscuro, tenso, produce malestar y satisfacción intensa simultáneamente). El goce liga la sexualidad con la pulsión de muerte, con nuestras tendencias destructivas o autodestructivas, con la violencia. Las escenas en las que el protagonista practica el sexo con dos prostitutas refleja en su rostro esta mezcla de placer, horror y dolor. En las escenas anteriores vemos como busca sexo sucio, cutre, asqueroso. Lo hace en un momento en que está dominado por la angustia. Quizás las adicciones sean una manera tapar la angustia más que una forma obsesiva de buscar placer. Me parece que lo fundamental de la adicción no es lo que ofrece sino lo que evita, que es una angustia insoportable. No me refiero aquí a las dependencias físicas, como la que provocan las drogas duras, que evidentemente también siguen la lógica cada vez más evidente de evitar un malestar físico cada vez más más insoportable.
Me viene aquí una lectura de hace un tiempo en la que diferenciaba la clínica de la falta de la clínica del vacío. Su autor es un psicoanalista lacaniano, Massimo Recalcati. El libro se titula Clínica del vacío. Anorexias, dependencias, psicosis ( Síntesis, 2003). Recalcati señala que estamos pasando de una clínica de la falta ( la señalada por Freud) a una clínica del vacío. La clínica de la falta es la típica de la neurosis : hay un deseo inconsciente reprimido, que retorna a través del síntoma. Hay una falta estructural en el sujeto por la represión del deseo. El neurótico está pendiente del Otro, sea como demanda ( le pide lo que no puede darle, como hace el histérico) y sea para protegerse del Otro a través de las obligaciones y prohibiciones ( como hace el obsesivo). Pero la referencia es el Otro. En el caso de la clínica del vacío lo que hay es una constitución narcisista. Lo que se experimenta no es una falta sino un vacío y en éste no hay nunca una referencia al Otro. La adicción intenta llenar este vacío y lo hace con el mercado, el consumo, la técnica. No es el goce a través del Otro sino el goce Uno. No hay un Otro sexuado sino un cuerpo Uno que se excita y se estimula con objeto de consumo. En cuanto el Otro sexuado tiene un rostro ya produce rechazo. En la clínica del vacío hay una desconexión total entre el sujeto y el Otro, es el antiamor, por decirlo así. La hermana del protagonista es el Otro sexuado ( hay aquí alguna experiencia sexual infantil fijada, por supuesto) y esto es lo que no soporta. La quiere y esto es lo que no soporta. Solo quiere su cuerpo excitado por un placer que le tapa el vacío. Las imágenes del ordenador, las prostitutas o los encuentros sexuales son los instrumentos, nada más : toda la sexualidad es masturbatoria.
La película es dura, muy dura. Es psicológica pero también sociológica. Porque lo que hay de fondo es una sociedad capitalista que transforma a los ciudadanos en clientes, que lo privatiza todo, que identifica el valor con el dinero, que entiende la libertad como simple capacidad de consumo.

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