domingo, 13 de enero de 2019

EL VICIO DEL PODER



 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Un formidable documento de crítica política al ritmo del cine de acción y la tragicomedia. Esta es la perfecta receta del director Adam McKay. Producto que, por supuesto, no habría sido posible sin el extraordinario reparto, empezando por un increíble Christian Bale. 
 La película trata, como dice el título, del poder. Poder relacionado con el Estado moderno. Poder que es una trama donde los más mediocres y oportunistas, con buenos contactos, pueden llegar a la cúspide. Sheldon S. Wolin escribió un libro fundamental que se llama "Democracia S.A." y que analiza lo que en la película vemos reflejado a través la narración fílmica. Como una democracia liberal puede adquirir forma autoritaria. Como el Estado moderno puede convertirse en una maquinaria donde se reparten el poder las oligarquías económicas y políticas. Una historia estremecedora porque nos muestra quienes son los que pueden tomar las decisiones políticas más importantes por sus consecuencias. Comprobar como la mezquina historia de ambiciones, codicia y vanidades pueden desencadenar unos efectos devastadores, generadores de muerte y dolor es deprimente. Algo hay que hacer, no podemos dejar el porvenir del mundo en manos de estos arribistas mediocres y sin principios. Dick Cheney es una de las peores expresiones de este desastre. Ya decía Spinoza que los hombres se mueven por pasiones, no por la razón. Pero intentemos que las instituciones y las leyes sean lo más racionales posibles ( en medios y, sobre todo, en fines) y que no permitan que individuos como los que protagonizan la película lleguen donde a manejar los resortes de nuestras vidas.
Solo podemos acabar la película con la frase de Gramsci : "pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad." 

viernes, 11 de enero de 2019

GETT : EL DIVORCIO DE VIVIANE AMSALEM





Escrito por Luis Roca Jusmet

 Estamos delante de una excelente película de los hermanos israelíes Ronot y Schomi Elkabetz.
En el primer caso por partida doble, ya que ella no es solo la co-directora y co-guionista sino también protagonista. Como tal forma un tandem. inigualable con el actor Simón Atbakarian, que dan una dimensión dramática a los personajes que permiten expresar toda la riqueza de los personajes. 
 Se trata de la tercera trilogía de una serie de películas que a través del matrimonio de Viviane y Elisha nos brindan una radiografía implacable de un matrimonio israelí. Implacable no quiere decir despiadada, aunque sí sin concesiones. Hay siempre dos lecturas de la narración : lo que tiene de particular y lo que tiene de universal. Particular es la descripción de una determinada sociedad, que es el Israel contemporáneo. Universal es el peso de la ley sobre nuestras conductas, el sentido de las normas, las luces y sombras del matrimonio y la familia, la libertad y sus obstáculos...
 Un filme que vale la pena ver, con serenidad, sin esperar efectismos ni maniqueismos, con una actitud que nos permita captar la complejidad de la vida, con todos sus matices, con todas sus miserias pero con una mirada tremendamente humana.

lunes, 7 de enero de 2019

THE GUILTY




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Impresionante ópera prima del director danés Gustav Möller. Impresionante narración de un trhiller mantenido por un solo actor que deja al espectador en un estado de tensión permanente. Brillante dirección y extraordinaria interpretación de Jacob Cedergren. Cada expresión, cada gesto, cada tono de voz son capaces de transmitir todos los matices emocionales del personaje. Pero desde los diálogos del actor hay una coral de personajes a los que no vemos pero oímos y es desde su voz, desde su palabra que se convierten también en elementos vivos de la trama.
 La película se titula certeramente "El culpable" porque es esta una palabra llena que contiene tanta ambigüedad y complejidad como los personajes y la propia historia del filme. El tema de la redención y una lección sobre como vamos construyendo un discurso desde una lógica univoca que nos acaba atrapando en nuestro propio relato.

miércoles, 2 de enero de 2019

GILLES DELEUZE : UNOS APUNTES SOBRE CINE Y FILOSOFÍA







 Escrito por Luis Roca Jusmet

 En "Hors-cadre" nº 4 ( 1986 ). 

La relación entre cine y filosofía es la relación entre la imagen y el concepto. El concepto encierra en sí mismo una relación con la imagen y la imagen comporta una referencia al concepto. El cine ha intentado siempre construir una imagen del pensamiento, de los mecanismos del pensamiento. 
 Puede llamarse Ideas a lo que se efectua por imágenes ( arte ), por conceptos ( filosofía ) o por funciones  ( ciencia ).
 El cine es imagen-movimiento, el automovimiento de la imagen. Pone el automovimiento dependiendo del tiempo y crea así la imagen-tiempo, autotemporalización de la imagen. La imagen no se define por la universalidad de la representación sino por sus singularidades internas, los puntos singulares que conecta. 
 El término "imaginario" es problemático. Lo es porque mezcla dos planteamientos : el de lo irreal y el de la indescirnibilidad de lo real y lo irreal. Lo imaginario es la imagen-cristal, que surge del intercambio entre lo virtual y lo actual, lo claro y lo opaco y el gérmen y el medio.  El imaginario es algo muy indeterminado y debe abordarse de manera rigurosa, atendiendo a algo condicional, que es el cristal, y a algo incondicionado que es el tiempo. 
 Hay dos regímenes de lo imaginario : el orgánico, el de la imagen-movimiento, que opera con conexiones y encadenamientos racionales y se somete a un modelo de verdad. Y el cristalino, que opera con la imagen-tiempo, que funciona con encadenamientos irracionales y lo subordina al poder de lo falso como devenir. 
 El cine no trata de lo imaginario sino de un régimen de signos.

sábado, 22 de diciembre de 2018

TULLY




Escrito por Luis Roca Jusmet 

 Jason Reitman es un joven ( nacido en 1977) pero ya experimentado director canadiense. Es un realizador personal y la película que nos ocupa es bastante singular. Con una historia relativamente lineal ( aunque incluye algún giro sorprendente) nos conduce hacia un desenlace inesperado. Pero lo que me interesa resaltar es el valor metafórico de la narración en relación con un tema fundamental que es el de la identidad. Aparentemente no es el tema de la película y realmente son muchas las cuestiones importantes que plantea. Quizás la principal de las cuales podría ser el de la maternidad en la sociedades modernas contemporáneas. Problemática que aborda con un realismo sin concesiones, huyendo de idealizaciones. Muestra la dureza de lo cotidiano de los primeros años en la vida de una madre, relativamente joven, de familia numerosa. 
 Pero en un momento Tully le plantea a Marlo si somos los mismos o nos transformamos en alguien diferente. Marlo acabar de ser madre por tercera vez. La primera vez tuvo una depresión de la que parece no ha acabado de salir. La vida parece ser para ella un encadenamiento de obligaciones que no le dejan margen para vivir. Pero ¿ qué es vivir ? esta es la pregunta. ¿ Qué es una vida ? ¿ qué es mi vida ? ¿ qué es lo que quiero vivir ? ¿ me he perdido en el camino ?. La cansada madre Marlo se enfrenta al fantasma de aquella joven libre que fue. ¿ O no son así las cosas ? ¿ o ha sido ella la que se ha transformado en función de su devenir vital ? . Porque también podría ser que Marlo no hubiera salido del duelo de la joven que fue, sin compromisos y abierta a todo tipo de experiencias. Porque quizás Marlo no acaba de asumir la responsabilidad de la vida que ella ha elegido. Porque quizás la rutina no es peor que la novedad. 
 Fue Kierkegaard el filósofo que habló del estadio estético y del estadio ético. Marlo está, porque lo ha elegido, en el estadio ético. Y se le aparece Tully, que le recuerda el estadio estético que dejó. La nostalgia de lo perdido nos conduce a la melancolía. Asumir el presente es aceptar la vida que estamos viviendo. La única que tenemos. Ahora es Spinoza el que puede enseñarnos que esta es la idea adecuada que nos conduce a la alegría. 
 Extraordinaria interpretación de Charlize Theron, cuya presencia da una fuerza extraordinaria al personaje.

sábado, 15 de diciembre de 2018

EL REVERENDO




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Es sorprendente que un director y guionista tan interesante como Paul Schrader tenga una producción tan poco brillante. Muchas películas fácilmente y pocas que dejan huella. Como guionista, por supuesto, "Taxi driver", y como director "Mishima" y, sobre todo, "Aflicción". La película que nos ocupa, sin llegar a la maestría de las anteriores, me parece un filme notable. Con claras resonancias, aunque en un contexto y con un personaje totalmente diferente, de "Taxi Driver". La historia de un hombre tan inadaptado como fracasado, que va incubando un dolor y una ira sorda que necesita descargarse en un pasaje al acto. Un acto que le redima. La pulsión de muerte encaminada hacia una explosión que no solo le destruya sino que deja una marca de justicia. Pero del nihilismo de "Taxi driver" pasamos a una salvación por el amor. Pero un amor que es también una explosión pulsional que le lleva de la autoinmolación a la entrega. Todo tiene una fondo desmesurado en una narración de forma contenida.
 Estupenda interpretación de Etan Hawke, muy buena música y un guión-dirección de Paul Schader que le hacen sacar lo más singular de su estilo.

lunes, 26 de noviembre de 2018

SLAVOJ ŽIŽEK : LO QUE NOS ENSEÑA EL CINE






Escrito por Luis Roca Jusmet

Slavoj Žižek  es, junto a Gilles Deleuze, Jacques Rancière y Stanley Caven, un filósofo que ha intentado pensar en cine más allá del tópico. El tópico es el lugar común de que el cine sirve a la filosofía en cuanto que dramatiza el concepto. Es lo que plantea por ejemplo Julio Cabrera en su libro "Cine. 100 años de filosofía", que es la versión más inteligente de este planteamiento. Es lo que llamó "logopatia", que consiste en entender que el cine añade lo afectivo a lo conceptual. En este sentido podríamos considerar, por ejemplo, que en la película de Costa Gravas "La caja de música" se dramatiza el imperativo categórico kantiano a partir de la decisión final de Ann Talbot de enviar al fiscal las pruebas que inculpan a su padre,
En realidad el cine es un lenguaje de imágenes pero que incluso en el cine mudo tiene una estructura simbólico, es un discurso. El mismo Rancière nos ha mostrado que la palabra no tiene porque ser más inteligente que la imagen, como sostienen algunos como Giovanni Sartorio. Lo que se acostumbra a llamar manipulación a través de las imágenes lo es por el discurso que los estructura. El cine y la filosofía se acercan efectivamente en la medida en que ambos se acercan a como construimos nuestra subjetividad. 
En este sentido no hay que plantear que el cine sirve únicamente para ejemplificar el discurso filosófico. En su excelente " Guía cinematográfica para perversos" Žižek, que presenta bajo la dirección de Sophie Finnes nos plantea que el cine es el lenguaje propio de nuestra época sea a través de la pantalla grande, la televisión o un ordenador, sea una película o una serie. ¿ Por qué perversos ? Porque el cine niega la castración, los límites de la fantasía.
 En el cine aparecen todas las fantasías. Y las fantasías son lo que construimos para tapar el agujero de nuestra verdad insoportable reprimida. En el caso del sexo se manifiesta de manera clara que es el soporte de nuestra sexualidad. Las fantasías perversas aparecen a veces de una manera tan descarnadas que para el espectador es la imagen más antierótica posible ( "la pianista") pero al mismo tiempo si desparece la fantasía el sexo se convierte en una mecánica estúpida y repetitiva. No es que todo sea sexo ( interpretación errónea de Freud) sino que el sexo es una metáfora de la realidad, que para nosotros no es más que una ficción organizada desde una fantasía. En el cine la apariencia triunfa sobre la realidad. No se trata de saber hasta que punta la fantasia es real sino hasta que punto la realidad es fantasía. En "Vértigo" el simulacro pesa más que la realidad para los dos protagonistas. Pero, como nos muestra David Lynch en sus filmes, la fascinación de la belleza encubre una pesadilla.
 El cine nos enseña como funciona el deseo. Porqué el problemas para los humanos es saber que desear. Deseamos desear, como decía Nietzsche. Y el deseo es metonímico, como decía Lacan, pasa de un objeto a otro. El deseo humano, es algo artificial, tan poco natural como enigmático. En el límite, hay deseos absolutamente obscenos y perversos, como los que muestra Dennis Hopper en "Velvet Blue". O su realización nos llevan a un escenario infernal, como vemos en "Solaris". El cine le enseña de esta manera al espectador, que está sentado delante de una pantalla, el juego del deseo. Pero al mismo tiempo esta posición de espectador  le permite distanciarse de él. La magia del cine es esta ilusión de vivir el deseo siendo capaces de mantenernos a distancia de él.  A veces, sugiere  Žižek, lo que vemos es la pantalla es la expulsión de una mierda sin que nos salpique.
  Otra cosa que no enseña el cine es que la realidad es una construcción simbólico que genera cada sociedad y a partir de ella ( el Otro ) cada cual construye la suya. Pero hay algo más real que la realidad que es lo Real. Lo Real es la verdad traumática, insoportable que reprimimos y que se manifiesta a partir de los síntomas. En el cine hay constantes síntomas de este real, que es como una especie de Cosa que aparece en el escenario exterior pero que no deja de ser una proyección de esta verdad interior : "Los pájaros" ( pulsión sexual desbocada), "Allien" ( lo extraño insoportable que aparece como un monstruo), Lo Real es esta perturbación de nuestro equilibrio. La pulsión de muerte es esta energía excesiva, que nos lleva a un goce que se confunde con el dolor, que supera todos los límites. Es el cine de Hitchkock en el que aparece de forma súbita, brusca lo inesperado ( escenas de "Psicosis"). Siguiendo el planteamiento lacaniano de los objetos parciales de la pulsión, nos habla de los "órganos sin cuerpo". La mano que se mueve sola del Dr. Stravologe en "Teléfono rojo, volamos hacia Moscú", la voz del Dr.Mabuse ( en "El testamento del Dr.Mabuse), la voz de la cantante en "Muldohme Drive" , el puño que pega a uno mismo en "El club de la lucha"). 

Otra cuestión interesante que plantea el filósofo es que en el cine aparece la temporalidad y dentro de ella surge la cuestión de la causalidad reatroactiva .En la convencionalidad de  una historia cinematográfica lineal parece que todos los acontecimientos están encadenados necesariamente para preparar el final. Esto es una ilusión, por supuesto, porque todos los hechos son contingentes y podían haber pasado de una manera distinta a como pasan. Curiosamente, si explicamos la historia retroactiva mente, del final al principio, es cuando se pone de manifiesto la contingencia. Continúa hablando de la inexistencia del Gran Otro, al que suponemos como fundamento y garantía de lo real pero que es ilusorio. En realidad cuando decimos que "una carta siempre llega a su destino" estamos formulando esta ilusión del destino. Que una carta llega a su destino quiere decir, en realidad, que una cosa debe pasar porque pasa. Y porque pasa era su destino. Cojamos por ejemplo la película "Julieta" de Pedro Almodovar. La protagonista, a partir de una contingencia, conoce al que será su marido. El destino era conocerlo porque lo conoce. La pregunta es si en las circunstancias en que estaba podía haber hecho algo diferente de lo que hizo, que era salir de su departamento del tren porque no quiere hablar con el hombre que entra porque le consideraba pesado. ¿ podía haber decido quedarse ? Esta es la pregunta que nunca sabremos, si elegimos lo único posible dada las condiciones o era posible otra decisión. En todo caso, si al conocer al que será su marido se lía con él , esto si que responde a lo que son cada cual y lo que ven en el otro.  Aquí tenemos la formulación lacaniana de que que es la expresión " una  siempre llega a su destino".  Es la película "Luces en la ciudad" de Charles Chaplin y, sobre todo, la de su última escena, cuando la mujer ciega que ha recuperado la vista "ve" ( en el doble sentido) quién es su salvador : un vagabundo. Es la película que refleja más claramente que todo el desarrollo fílmico parece conducir a esta última escena. La carta que llega a su destino es el acto definitivo, consecuencia de toda una serie de actos encadenados y anteriores que lo producen. Tenemos aquí toda la problemática de la relación entre lo contingente y lo necesario. La carta, en la película, llega a su destino dos veces : cuando el vagabundo consigue entregar a la muchacha ciega el dinero del hombre rico para operarse y cuando la muchacha reconoce en el vagabundo a su benefactor. Es decir, en el primer caso como mediador y en el segundo cuando no nos podemos reconocer como mediadores. En términos lacanianos; en primer lugar, a través de la metáfora paterna, interiorizamos el ideal que nos da una identidad simbólica, y en segundo cuando nos desprendemos de esta identidad simbólica, del lugar que ocupamos en la mirada del Otro y nos identificamos con el resto que deja esta caída del Otro,que es nuestro ser.