lunes, 24 de abril de 2017

SING STREET




 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Estamos en el contexto de un Dublín bastante devastado por la crisis económica. Pero también por las consecuencias de un cierto nihilismo como reacción a un catolicismo asfixiante y represivo. Pero ya sabemos que las crisis no son solo un peligro sino también una oportunidad. Y esta es la historia de esta película, de un chico de 16 años que es capaz de transformar el ambiente depresivo en el que vive en una apuesta vital. La película es una auténtica gozada, de principio a final. Y no solo por la música, que es extraordinaria, sino la buena dirección, la excelente interpretación de una historia agridulce como la vida misma, con un guión que sabe sacar punta a una historia tan sencilla como contundente.

viernes, 14 de abril de 2017

TOMBUKTU






Escrito por Luis Roca Jusmet

Abderrahmane Sissako, nacido en 1961 en Mauritania, formado en Malí y afincado en Francia desde principios de los 90, nos ofrece una extraordinaria película sobre la tiranía yihadista en Malí. la película está realizada con una extraordinaria sensibilidad, que capta paisajes suaves, sobre todo las dunas del desierto, Estas imágenes, bellas como la música, chocan de manera brutal con la barbarie yihadista. porque lo que nos muestra la película no es un yihadismo que expresaría de manera distorsionada la reacción contra el capitalismo voraz. los yihadistas son simplemente unos mercenarios, a los que se les ha dado poder y armas, que imponen la violencia de su poder arbitrario. Porque ellos no defienden la tradición ni el islamismo. Muy al contrario, lo que hacen es no respetar ni una cosa ni la otra. Porque desmantelan lo que podía haber de alegre y de digno en ambas. Ellos imponen lo peor del ser humano, lo más bárbaro e irracional. esta es la auténtica cara del yihadismo y vale la pena mostrarla como es. 
 Es una película muy dura porque muestra una violencia cotidiana que lo va destruyendo todo a su paso y lo hace además con un discurso religioso absolutamente sectario y arbitrario. En este caso si tiene sentido la inversión de la frase de Dostoieviski, que decía que si "Dios no existe, todo está permitido." Ciertamente, con este Dios, el de los yihadistas, todo está permitido y nada se respeta. Aunque no demos las culpas al islam, solo hace falta recordar la Inquisición. 
 Una película que, como pocas, transmite una gran veracidad,

  

lunes, 20 de marzo de 2017

COMANCHERIA








Escrito por Luis Roca Jusmet

 Una extraordinaria narración cinematografica, bajo formato de western del siglo XXI, de la desolación y la devastación de paisajes externos e internos. David Mackenzie, el director, está totalmente inspirado desde la primera a la última escena.
  El paisaje desolador de la América profunda devastada por la crisis y que sobrevive como un mundo que se acaba. En ella, quizás encontremos a los votantes pobres que apoyan a Trump. Odio a las élites financieras y a un capitalismo que, como apuntaba Marx, se carga todo lo sólido. Hombres y familias derrotadas forman el contexto del filme. Y en él, dos hermanos, hijos de la violencia y de la pobreza, que imaginan una redención, que es el sacrificio por una nueva
generación. Y tras ellos dos policías, un ranger a punto de jubilarse que tiene como ayudante a un indio reconvertido que aún recuerda sus raíces. Dos a dos, que queda uno a uno. Los que sobreviven cargaran con la culpa de no haber caído, de que a caído a aquel que han arrastrado. 
 Grandes interpretaciones de Chris Pine y Ben Foster, como los hermanos protagonistas, y del veterano y siempre excelente Jeff Bridges, como el viejo sheriff.
Nick Cave y Warren Ellis acompañan el relato con una banda sonora impresionante, acompañada por la música country de
Townes Van Zandt,  Scott H. Biran y Cris Stapleton. 
 Gran cine, inmenso cine para no perderse.

jueves, 9 de marzo de 2017

MANCHESTER FRENTE AL MAR



Escrita por Luis Roca Jusmet

 Kenneth Logernan, director y guionista nos sumerge en este filme en un descenso a los infiernos. Sin histrionismo, sin dramatismos, de una manera tan seca que resulta todavía más dura. Vamos entrando poco a poco, a medida que vamos entendiendo el pasado que ha convertido a Lee Chandler en lo que es, un individuo solitario y agresivo que parece que simplemente sobrevive, sin esperar nada ni a nadie. Excelente Casy Affleck, por cierto, en la interpretación. 
 Lo que nos cuenta la película niega algo que parece ser un axioma contemporáneo : "todos podemos renacer de nuestras cenizas." No, dice la película, a veces no es posible porque pueden pasar cosas tan fuertes en la propia vida que no te permiten renacer, ni recuperarte. Le pasa a Lee y le pasa a su ex-esposa Randy ( buena interpretación de Michelle Williams). Se puede cambiar de escenario, de situación, de relaciones... Pero la devastación interna no permite una puerta de salida para volver a vivir. Cada uno de los dos sobrevive como puede pero de alguna manera ya están muertos. Película pesimista, porque incluso la madre de Lucas, el sobrino de Lee, sobrevive al alcoholismo con el fanatismo y la sumisión. 
 Una película que trata igualmente el tema de la responsabilidad y de la culpa. 
 Hay también un buen retrato de una familia de la clase obrera afincada en Massachussets, del vínculo de apoyo entre hermanos...
 Una gran película, sin duda. No es un plato agradable, sin duda. Pero tampoco es una película deprimente. No deja de respirar un cierto estoicismo que parece decirnos que, en definitiva, hay que continuar. Y cada cual debe hacerlo con la carga que debe asumir por el peso de sus actos y sus consecuencias,

martes, 28 de febrero de 2017

MOONLIGTH





Escrita por Luis Roca Jusmet

 Moonligth es una película que te engancha desde la primera a la primera a la última secuencia. Es una película que expresa fuerza vital, aunque sea una historia dura y triste. Pero como la tristeza de un blues, desgarradora pero paradójicamente estimulante. 
 Un joven director, desconocido en nuestro país aunque no sea un principiante, Barry Jenkins, que es además el guionista a partir del relato de Tarell Alvin McCraney. La autenticidad de la historia es que ambos se criaron, como el protagonista, sin padre y con una madre adicta al crack, en el dificil barrio de Miami que aparece en la película. El resultado es brillante. 
 Se trata de una historia sobre la identidad. No solo sobre la identidad sexual, como plantean algunos créditos, sino sobre la identidad personal. La persona es, como señala su etimología, la mascara que vamos labrando en forma de carácter. Pero Chiron no tiene carácter. Es un niño sensible al que le llaman "little". Es diferente y , como dijo Sthendall, la diferencia engendra odio. Parece que solo el pequeño Kevin le acepta. No tiene padre y su madre está colgada, muy colgada. No tiene referencia, hasta que se conoce a Juan, un hombre fuerte y generoso que se ocupa de él. Pero es un jefecillo de un grupo de distribución de drogas.
 "Little" se convierte en un adolescente que sigue tan desprotegido y desorientado como cuando era niño. Sigue siendo diferente de sus compañeros y continua siendo pasto de su acoso. Kevin será ahora determinante en su vida. La iniciará en el sexo y le traicionará. Juan ha muerto, seguramente en un ajuste de cuentas. Solo Teresa, su novia, sigue siendo el hilo que le une a la seguridad que le ofrecía. Pero Chorin sabe que está solo, totalmente solo ante el peligro. Entonces decide transformarse. Se colocará la mascara de Juan. Será como él. El mismo físico, la misma indumentaria, el mismo rolo de jefecillo de traficantes. pero se olvida de lo que realmente Juan le quiso enseñar : "Hay un momento en que debes decidir lo que quieres hacer con tu vida". Su sobrenombre, Black, fue el recuerdo de Kevin. Kevin, el amigo, el amante, el traidor. El reencuentro con Kevin le permite, quizás, un reencuentro con sí mismo... Freud decía que la adolescencia es un túnel del que hay que salir con una identidad sexual y con una posición en el mundo. ¿ Será el fracaso en este empeño, de Chorin, irreversible ? Esta es la cuestión que queda abierta..
 Las interpretaciones, la dirección, la música, todo nos sumerge en este historia personal pero que es también un retrato de la marginalidad, de la falta de futuro, de unos barrios devastados por la violencia....

lunes, 20 de febrero de 2017

QUE DIOS NOS PERDONE




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Nos encontramos frente a una buena película española, que podemos situar en este buen cine policíaco, consistente y rudo del que ya hemos conocido buenos ejemplos últimamante, como "La isla mínima".
 Rodrigo Sorogoyen, un director que hasta ahora no se había lucido especialmente, consigue aquí un producto brillante.  Nos sumerge en una tensión de la  que no salimos en ningún momento. Lo hace a través de una violencia permanente, contenida o explícita, que arrastra a los protagonistas y a las situaciones. Antonio de la Torre borda un policía que recorre una especie de camino de redención. Es interesante su paralelismo con el asesino, excelentemente interpretado por Javier Pereiro. Es como si la relación traumática con la madre los convirtieran en unos perturbados incapaces de amar y abocados a una violencia que Valverde sabe sublimar y el psicópata no. Como si la justicia que Valverde ejecuta de manera ritual le liberara de su propia carga. Nuevamente el problema del mal, del goce desde la crueldad. Buena dirección, buen guión y una música que acompaña muy bien el suspense que nos envuelve en todo momento.
 Buen retrato costumbrista, también, del verano del 2011 en Madrid, con la visita del Papa, el movimiento de los indignados y los efectos devastadores de la crisis. 

viernes, 27 de enero de 2017

LA, LA, LAND ... LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS






   Escrito por Luis Roca  Jusmet

 Damien Chazell es un joven director y guionista estadounidense apasionado del jazz. Esta pasión se manifiesta en sus rodajes anteriores ( un documental, un cortomeytaje y un largometraje ) pero también en el que nos ocupa. Nos encontramos con una película del mejor cine en el sentido más clásico que es, entre otras cosas, un homenaje al mejor cine musical. Para ello cuenta con una pareja estupenda, formada por la actriz de moda Emma Stone ( protagonista de dos de las últimas películas de Woody Allen ) y Ryan Gosling ( Idus de marzo, Drive). 
 La película es una auténtica gozada, desde la primera a la última escena. Sorprende el grado de perfección de un director que tampoco es muy experimentado. Pero, al margen, del placer-espectácula la película nos plantea una reflexión interesante sobre la felicidad. Ambos protagonistas tienen, cada cual por su lado, un sueño. Sueño que tiene que ver, por una parte con el deseo, y por otra por el éxito. Lo cual quiere decir que quieren hacer algo que les gusta, lo que realmente los gusta, pero al mismo tiempo hay una aspiración de gloria, de triunfo social. Los dos cumplen su sueño pero el precio es muy alto. Porque no se trata solo del amor sino también de la alegría. Toda la alegría que respiran los personajes parece haber desaparecido en el trayecto.
 ¿ Son finalmente felices ? En parte sí y en parte no. Lo que imaginan al final ya no es un sueño realizable sino la ilusión de la felicidad completa y, como tal, imposible. Porque solo lo es en su imaginación. Eligieron y ¿ quién sabe si para bien o para mal ? Allá está con una elección que asumen en sus consecuencias y que no tiene marcha atrás, es irreversible. Pero está bien que no renuncien a lo que vivieron y a los años que quizás fueron más felices. Porque quizás se es más feliz en el deseoi por realizar que el conseguido, como dirán Schopenhauer o Freud. La vida es, tal como muestra la película, en definitiva, agridulce.