lunes, 20 de febrero de 2017

QUE DIOS NOS PERDONE




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Nos encontramos frente a una buena película española, que podemos situar en este buen cine policíaco, consistente y rudo del que ya hemos conocido buenos ejemplos últimamante, como "La isla mínima".
 Rodrigo Sorogoyen, un director que hasta ahora no se había lucido especialmente, consigue aquí un producto brillante.  Nos sumerge en una tensión de la  que no salimos en ningún momento. Lo hace a través de una violencia permanente, contenida o explícita, que arrastra a los protagonistas y a las situaciones. Antonio de la Torre borda un policía que recorre una especie de camino de redención. Es interesante su paralelismo con el asesino, excelentemente interpretado por Javier Pereiro. Es como si la relación traumática con la madre los convirtieran en unos perturbados incapaces de amar y abocados a una violencia que Valverde sabe sublimar y el psicópata no. Como si la justicia que Valverde ejecuta de manera ritual le liberara de su propia carga. Nuevamente el problema del mal, del goce desde la crueldad. Buena dirección, buen guión y una música que acompaña muy bien el suspense que nos envuelve en todo momento.
 Buen retrato costumbrista, también, del verano del 2011 en Madrid, con la visita del Papa, el movimiento de los indignados y los efectos devastadores de la crisis. 

viernes, 27 de enero de 2017

LA, LA, LAND ... LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS






   Escrito por Luis Roca  Jusmet

 Damien Chazell es un joven director y guionista estadounidense apasionado del jazz. Esta pasión se manifiesta en sus rodajes anteriores ( un documental, un cortomeytaje y un largometraje ) pero también en el que nos ocupa. Nos encontramos con una película del mejor cine en el sentido más clásico que es, entre otras cosas, un homenaje al mejor cine musical. Para ello cuenta con una pareja estupenda, formada por la actriz de moda Emma Stone ( protagonista de dos de las últimas películas de Woody Allen ) y Ryan Gosling ( Idus de marzo, Drive). 
 La película es una auténtica gozada, desde la primera a la última escena. Sorprende el grado de perfección de un director que tampoco es muy experimentado. Pero, al margen, del placer-espectácula la película nos plantea una reflexión interesante sobre la felicidad. Ambos protagonistas tienen, cada cual por su lado, un sueño. Sueño que tiene que ver, por una parte con el deseo, y por otra por el éxito. Lo cual quiere decir que quieren hacer algo que les gusta, lo que realmente los gusta, pero al mismo tiempo hay una aspiración de gloria, de triunfo social. Los dos cumplen su sueño pero el precio es muy alto. Porque no se trata solo del amor sino también de la alegría. Toda la alegría que respiran los personajes parece haber desaparecido en el trayecto.
 ¿ Son finalmente felices ? En parte sí y en parte no. Lo que imaginan al final ya no es un sueño realizable sino la ilusión de la felicidad completa y, como tal, imposible. Porque solo lo es en su imaginación. Eligieron y ¿ quién sabe si para bien o para mal ? Allá está con una elección que asumen en sus consecuencias y que no tiene marcha atrás, es irreversible. Pero está bien que no renuncien a lo que vivieron y a los años que quizás fueron más felices. Porque quizás se es más feliz en el deseoi por realizar que el conseguido, como dirán Schopenhauer o Freud. La vida es, tal como muestra la película, en definitiva, agridulce. 

domingo, 22 de enero de 2017

TONI ERDMANN



Escrito por Luis Roca Jusmet

 Estamos frente a una película que, sin ser perfecta, es original e interesante. Digo lo de perfecta porque quizás en algunos momentos baja el ritmo y se hace un poco larga. Pero no importa porque los méritos superan ampliamente los defectos. ¿ Cuáles son estos méritos ?
- En primer lugar la fuerza de la directora-guionista y de la protagonista. Maren Ade elabora un guión bien pensado en el que trata temas importantes de una manera singular. la actriz Sandra Hüller, por otra parte, borda el personaje. Hay escenas absolutamente geniales.
- En segundo lugar porque el enfoque combina de una manera sorprendente el humor con  el absurdo, justamente para dar la vuelta a unas escenas cotidianas, que aceptadas en su familiaridad, muestran su inconsistencia cuando alguién no sigue las reglas del juego.
 La película trata dos temas que me interesan mucho : la paternidad en el mundo contemporáneo y el neoliberalismo, dos temas que por otra parte están muy ligados. Parece como una metáfora de aquella afirmación de que de los padres del 68 salieron los hijos neoliberales. Porque vemos la difícil relación entre un padre sesentón. seguramente militante o simpatizante del ala más inconformista del partido verde, y una hija con una ideología neoliberal. Pero recordemos que la ideología son las ideas, los valores y las práctica. la ideología es lo que se transmite en la manera como percibimos, pensamos y actuamos en el mundo Aunque también en como sentimos o dejamos de sentir lo que vivimos. El mundo neoliberal se nos muestra crudamente, con toda su pobreza humana. Inés está inmersa en su lógica implacable, guiada por una especie de superyo que le obliga a continuar sin preguntarse si le hace feliz. El que la película transcurra en Bucarest hace más gráfico todavía la dinámica devastadora del capitalismo globalizador.
 Por otra parte tenemos a este padre, sin autoridad pero que no ha sido ni quiere ser autoritario, que quiere transmitirle algo de su sabiduría a una hija que solo puede despreciarlo desde su ideología. Desprecio que se combina con un afecto y, en el fondo, un respeto que ella misma quiere negar. Me viene aquí la propuesta del psiconalista italiano Massimo Recalcati, cuando nos habla de Telémaco, este padre imperfecto, derrotado, que sin embargo sigue siendo una referencia ética. La frase final de Winfried, el padre, me parece una muestra de esta filosofía : "El sentido de la vida es lo que somos capaces de recoger a través de nuestros recuerdos."

martes, 17 de enero de 2017

DAVID LYNCH DESDE SLAVOJ ŽIŽEK







Escrito por Luis Roca Jusmet

David Lynch es un creador complejo que ha trabajado en múltiples actividades artísticas y lo ha hecho de una manera totalmente singular. Para entender la mirada filosófica al cine de Lynch utilizaré la noción anteriormente mencionada de imaginario radical y también otra que es la de la  Otra escena ( concepto del psicoanalista Octave Mannoni).. La capacidad creativa de Lynch expresaría su imaginario radical y lo conectaría con el del espectador. Hablamos de un fondo irracional, del flujo de representaciones atados a las emociones a partir de las cuales formamos las ideas, las creencias y los valores. La Otra escena vendría ser el espacio de la fantasía inconsciente, que tiene una analogía clara con lo que Lynch quiere comunicar al espectador. Es, en cierta manera, el espacio de los sueños, pero no en el sentido literal, ya que el mismo Lynch dice que aunque los sueños no sean importantes en sí mismos generan una atmósfera, que podemos decir onírica, que es muy importante en su cine. De hecho eso lo podemos comprobar en sus filmes, ya que la fuerza de muchas imágenes está en estas escenas que podrían ser de un sueño pero que tienen toda la fuerza de lo que es real. Los sueños que expresa Lynch no son nocturnos, son diurnos: está como si soñáramos despiertos, especialmente en sus últimas películas. Dice Lynch: "Funciona como una ventana a partir de la cual puedes entrar en un mundo diferente, una cosa similar a un sueño". Lo que en realidad tiene de perturbador el cine de Lynch es que justamente es similar a un sueño sin serlo; funciona de manera inquietante en el registro de lo que real. Lynch tiene la habilidad de construir las imágenes que evocan este espacio psíquico y a partir de aquí establecer esta relación tan peculiar con el espectador receptivo; a éste sus películas le dicen mucho pero no es capaz de definir ni el como|cómo ni el qué. Podríamos decir que el nivel de comunicación es el de la sugerencia, el de la evocación.
 Pero todo eso, tan emocional e irracional, que tiene que ver con la mirada filosófica, que es en principio una mirada conceptual?. En primer lugar hay que explicitar que mirada conceptual no quiere decir necesariamente mirada lógica, ya que ésta está ligada al razonamiento como proceso deductivo. Es decir, que si la mirada lógica está Pero por mirada conceptual y al aspecto intuitivo de la razón, capaz de captar conceptos a partir de un material concreto de imágenes. 
Lo que hace Lynch no es transmitir conceptos a sus películas que podemos captar o no sino expresar libremente el suyo imaginario. Y él mismo decir que no quiere hablar demasiado de lo que muestran porque les haría perder su fuerza, su enigma. No se trata de traducir las imágenes en conceptos sino en pensar a partir de la marca de que deja en nosotros las imágenes (y como también señala mucho certerament Žižek el sonidos, fundamentales en el cine de Lynch.)
Žižek tiene dos artículos que tratan el cine de David Lynch que son "David Lynch o la depresión femenina" y" David Lynch o el arte del ridículo sublime" . 
El primer artículo se centra en "Blue Velvet" y plantea una cuestión muy interesante : la manera cómo aparece la realidad al universo de Lynch:. Hay una discrepancia entre la realidad captada a una distancia humana y El Real, como aquello absolutamente próximo, que coge una apariencia casi horrible y acaba eliminando el propio principio de realidad. Aquí hay que formular brevemente el que quiere decir el para Lacan , que es a quien sigue nuestro filósofo.

Pone como ejemplo el comienzo de "Blue Velvet": pasamos de la tranquila escena de conjunto hasta la proximidad cada vez más perturbadora de la sustancia vital y unos detalles cada vez más siniestros. Eso sería para Žižek una característica del "hiperrealismo postmoderno", que lleva paradójicamente a una pérdida del principio de realidad. A Lynch le sirve para mostrar la noción de Real como aquello que no se p'uede decir ni representar Es la Cosa en sí, la sustancia vital informe. 

 El segundo texto se centra en otra película, "Carretera perdida", tan similar como diferente al mismo tiempo. En esta película no aparece, como el anterior, el contraste entre un mundo rural idílico y su pesadilla oscura y obceno. Aquí tenemos el contraste entre el mundo aséptico urbano de la metrópolis y su reverso obceno.. Parece el contraste entre el malo y lo peor: o la monotonía del aburrimiento o la intensidad de la violencia autodestructiva. Žižek critica la valoración de algunos críticos de que la película es un delirio, un juego de efectos visuales y sonoros y mantiene que hay un hilo argumental. Veamos algunas sugerencias de Lynch. Una es el círculo de despliegue temporal de la película, similar al del tratamiento psicoanalítico: después de un largo rodeo volvemos al mismo punto de partida desde otro perspectiva.
 La conclusión de Žižek es que el universo que Lynch presenta es, como dice el título del capítulo, el del sublime ridículo. Eso quiere decir que para entender su universo nos tenemos que tomar muy seriamente las escenas más patéticas si ridículas, las figuras malvadas marcadas por una violencia excesiva y ridícula. Lo que quiere Lynch no es otro cosa que confrontarnos al horror cómico de nuestra fantasía fundamental. Tenemos aquí una segunda noción clave que nos presenta al pensador que es la de fantasía (y más específicamente la fantasía fundamental) y que nos permitirá acercarnos mejor en el cine de Lynch. 

lunes, 12 de diciembre de 2016

PATERSON





  Escrito por Luis Roca Jusmet

Jim Jarmush ( 1953 ) es un director y guionista estadounidense procedente del cine independiente. Su trayectoria, aunque su producción es desigual, es, sin lugar a dudas, muy interesante. La película que nos ocupa puede quizás considerarse como su obra más perfecta. Recoge algo muy valioso de sus primeras películas, como "Extraños en el paraíso"  o "La noche en la tierra" :  su mirada singular en lo cotidiano. 
 Adam Driver y Golshilfeth Faramani dan vida con una notable expresividad a los protagonistas. Se trata del registro de una semana de la vida de una pareja que, aparentemente, no tiene nada de peculiar. Un conductor de autobús de una pequeña ciudad de New Jersey. Paterson, y su mujer, dedicada a las tareas domésticas. Viven inmersos en una vida rutinaria, en la que él hace su trabajo aprovechando los momentos libres para escribir poesía. Vuelve a casa para querer a su mujer. Con sus manías, como cualquiera, pero con un amor generoso y total. La acepta tal como es. Igual que ella a él. No quieren más de lo que tienen. Podríamos irnos hacia el budismo zen o hacia Kierkegaard para entender lo poético de la mirada de Jarmush, La presencia del japonés puede ser un guiño en este sentido y el mismo Jarmush explica en una entrevista
que fue a través de su película "El camino del samurai" como entró en contacto con la filosofía oriental.
 El espíritu zen lo captamos en el ritmo narrativo : la vida como un proceso, como un fluir en el que se van dando transformaciones silenciosas, sin rupturas ni dramas. Una aceptación del curso de las cosas sin forzarlas ni negarlas. La propia manera de conducir el autobús refleja este ir haciendo adaptándose a este tiempo que va pasando sin sobresaltos. La contemplación de la naturaleza, que viene a ser el marco natural de este entorno urbano, tiene también uan estética zen. Y cuando digo zen no me refiero a esta marca new age comercializada para cualquier cosa, sino a la profunda tradición de esta rama budista.
 Pero podemos ver en el filme una materialización del estadio ético de Kierkegaard. No es el estadio estético, el de la aventura y la novedad, sino el estadio ético, el del compromiso y la repetición. La repetición que da sentido a lo cotidiano, vivido como una decisión permanente con la que damos un sentido a cada una de nuestras rutinas.
 Pero hay también una nueva vuelta al cine literario de Jarmush. Cine literario que se pone de manifiesto en la presencia material de la escritura, como ya lo hacía con los fragmentos de Hagakure que aparecían en "El camino del samurai". Pero ahora son los poemas que va escribiendo el protagonista los que van apareciendo en la pantalla.
 Es posible que nos encontremos con al obra maestra de Jarmush, donde parece condensar todo lo aprendido y experimentado de las películas anteriores. Por lo menos de momento.

viernes, 9 de diciembre de 2016

TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN









 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Esta película se inspira en la extraordinaria novela de Lionel Shiver. Aunque la película no puede recoger todos los matices del texto y presenta algunas variaciones con respecto a él, la verdad es que nos encontramos frente a un filme muy interesante e impactante.
 Tilda Swinton realiza uno de sus papeles más inspirados en el dificil  papel de la madre. Ezra Miller es un joven actor que es capaz de dar la máxima veracidad al complejo personaje de Kevin. Todo ello bajo la firme dirección de Lynne Ramsay.
 La historia es tan trágica como enigmática. Y detrás de ellas se abren múltiples interrogantes. El primero de los cuales es que lleva a Kevin a ser lo que es y a hacer lo que hace. Necesario en el sentido que parece ir tejiéndose un hilo que lo conduce al acto terrible, como si se cumpliera el aforismo de Heráclito : el carácter es el destino. Porque, en el fondo, lo inquietante es que vemos como se va formando una personalidad a partir de una relación sádica con la madre. la ambivalencia de la madre solo recibe la respuesta agresiva del hijo y ambos quedan atrapados en un círculo infernal. El resto es, para Kevin, un simple escenario para esta relación. Los otros, simples piezas con las que Kevin juega para su guerra implacable. Y no hay ley que se interponga en este goce mortífero. El padre no existe como tal, no tiene una función simbólica de interdicción, de separación. La madre tampoco representa la ley, excepto el momento en Eva le da un fuerte empujón y lo lesiona, que es por cierto el único acto que a Kevin le merece un respeto. Todo ello nos lleva a la cuestión del Edipo y del declive del padre. Y también a la pulsión de muerte, que parece ser la fuerza que estructura toda la historia. 
 Psicópata, psicótico, perverso...y sus causas. esta es la pregunta sin respuesta de la película, a la que ni el propio protagonista puede responder.


martes, 6 de diciembre de 2016

LA LLEGADA ( ARRIVAL)




Escrita por Luis Roca Jusmet

 Ted Chiang es un interesante y muy singular escritor de ciencia-ficción. Podríamos decir que sus relatos plantean problemáticas filosóficas importantes, por lo que sería una especie de ficción filosófica, Uno de los libros más interesantes es La historia de mi vida, compuesto de varios relatos, uno de los cuales es "La llegada". Por su parte Dennis Villaneuve es un director de cine muy personal, con obras tan relevantes como Incendies, De el encuentro entre ambo surgirá esta extraordinaria película. Complementan este trabajo otros profesionales tan excelentes como Jóhann Jóhannsson en la banda sonora y la actriz Amy Adams, con su impresionante interpretación de la doctora Louise Banks. 
 La película trata de la lengua y del tiempo, y de la relación entre ambas. El lenguaje humano es, como sabemos, un lenguaje simbólico que se concreta en las lenguas. Al ser una invención humana convencional son los grupos humanos que forman una sociedad los que van construyendo su lengua a través de generaciones. La lengua es un instrumento muy preciso y sofisticado de comunicación , pero no es universal. Cada lengua debe traducirse para ser entendida por los que no la conocen. El filme plantea el problema de como comunicarse con extraterrestres con una lengua radicalmente diferente, que ni siquiera es lineal, que no tiene ni significantes. Muy extraño. Ideas que se manifiestan a través de figuras circulares. Figuras circulares que se parecen a los Ouroboros, símbolos gnósticos que representaban, como los de la película, serpientes o dragones que se muerden la cola. Pero el lenguaje simbólico también es el medio para poder pensar y nos enfrentamos aquí con la cuestión de si cada lengua es una cosmovisión, una manera de ver el mundo. Aunque ciertamente esta hipótesis etá más que cuestionada sí puede valer para casos extremos, como el inglés y el chino, que son las dos lenguas que domina Chiang. Y, por supuesto, si hablamos de lenguajes de miembros de planetas diferentes, 
 El tema central es la manera como vivimos el tiempo según lo estructura nuestra lengua. La diferencia entre la concepción del tiempo de china y occidente es clara, ya que para las lenguas chinas el tiempo siempre es visto como un proceso, en el que no hay presente sino es como paso del pasado al futuro. Pero Chiang llega más lejos y plantea un lenguaje ( no digo lengua porque parece que no hay significantes en el sentido que lo entendemos nosotros) no lineal en el que el tiempo no se vive de manera lineal, como continuidad. Esto me recuerda, como no, a Agustín García Calvo cuando nos decía que el tiempo no existía y que las cosas existían simultáneamente, no como continuidad. Como dice Chiang en una entrevista le interesa también el tema del libre albedrío : ¿ seríamos libres sin conociéramos el futuro ? ¿ Podemos decir que es posible la libertad cuando el futuro ya está escrito ?. La historia de la película está llena de sugerencias y aunque no hay un rigor argumentativo transmite intuiciones interesantes.
 La historia, el guión, la dirección, la interpretación, la música, los efectos especiales nos ofrecen un conjunto poético, mágico que nos envuelve. El cine como misterio, como transmisión del misterio de la existencia en esta historia de invasión extraterrestre cuyo sentido va muchos más allá que el de la propia historia.