domingo, 28 de mayo de 2017

DÉJAME SALIR




Escrito por Luis Roca Jusmet

 "Déjame salir" es una película que, a pesar de estar dirigida por un director novel ( Jordan Peele) resulta muy estimulante y original. La excelente interpretación de los principales actores y la endiablada música son también ingredientes. El producto final, aunque no sea totalmente acabado, merece la pena de ver.
 Se trata de una mezcla de cine de suspense, terror sazonado por gotas de humor negro, Los temas que aparecen son muchos y muy interesantes. Desde la sátira de los blancos de clase media-alta políticamente correctos pero en el fondo racistas hasta las fisuras en la integración racial. pero me ha llamado la atención, sobre todo la fantasía respecto a la neurociencia, que podría trasplantar las redes cerebrales de la conciencia y la identidad de un cuerpo a otro.
  El tema de lo siniestro, una vez más. Como lo familiar puede transformarse en terrorífico. Como existe la parte oscura de lo que parece claro.
 Decía antes que solo veo una crítica a Jordan Peele, que aunque realiza su primera película es un actor experimentado. Le falta a la película, sobre todo al final, contención. llega un momento que todo es demasiado explícito, demasiado sanguinario, excesivo. Cuestión de opiniones. En todo caso, me ha gustado. 

domingo, 14 de mayo de 2017

LOS EXÁMENES



Escrito por Luis Roca Jusmet

 El cine rumano existe. Aunque algunos, entre los cuales me contaba, no lo sabíamos. Entrar por la mano del director Cristian Mungiu y del actor Adrián Titieni es hacerlo por la puerta grande.
 Una película aparentemente gris pero llena de matices. Es una película dura, pero no tanto por los hechos como por la manera que estos son significados por el protagonista, un médico de unos cincuenta años. Es una película sobre las pasiones tristes, que diría Spinoza. O directamente sobre la tristeza. La mirada del protagonista es una mirada triste y parece que todo los que le rodean participan de esta tristeza. La película tiene algo de generacional, la de aquellos jóvenes que quisieron ( o quisimos ) cambiar la sociedad y fracasaron ( fracasamos) con respecto al ideal. El protagonista, Romeo, sigue siendo, paradójicamente, un idealista, por mucho que se presente como realista. Es un idealista porque no es capaz de asumir que la realidad no se ajustó a su ideal y porque para compensar su fracaso proyecta el Ideal en su hija. Porque el destino que le tiene asignado está completamente idealizado. Romeo es incapaz de captar el aspecto agridulce de la vida porque para él todo es blanco o negro. Y esta luz que no encontró en su vida la sostiene en su hija. Romeo es incapaz de valorar lo que hace y lo que tiene : su trabajo, su familia. Ni siquiera a la amante que encontró para salir de su triste vida. Romeo no acepta la realidad y es incapaz de aceptar que su hija pueda fracasar como él. No le permite decidir su vida, ni siquiera aprender que lo que para él fue un fracaso quizás para ella no lo sea. 
 La película nos muestra también el retrato de una sociedad que parece sumida en una red clientelar que le impide avanzar. Siempre es interesante alguna mirada sobre esta Europa desconocida que es la de los antiguos países del llamado socialismo real, los países del Este. 
 Pero más allá de la historia y del contexto histórico concreto hay toda una reflexión sobre la familia nuclear y sus tensiones y conflictos. Y sobre los dilemas morales con los que nos enfrontamos en el camino de nuestra vida cotidiana.
 Una muy buena película que no hay que perderse.

domingo, 7 de mayo de 2017

STEFAN ZWEIG : ADIÓS A EUROPA



 Escrita por Luis Roca Jusmet

 Para mí, lo peor de una película es que sea previsible. Porque es lo que hace que no te sorprenda, que no te inquiete, que no te sacuda. 
Hablo, por supuesto, del cine que es algo más que un buen entretenimiento, lo cual también cuesta y tiene su valor.
 Al ir a ver lo que pensaba que sería una biografía de Stefan Zweig, temía encontarme con una biografía edificante del personaje y esto es lo que me marcaba una cierta reserva.
Pero me encuentro con un filme que me descoloca y me impacta, que está constituido por un conjunto de fragmentos, dispersos en el espacio y en el tiempo, de los últimos años de la vida del escritor. Brasil, Buenos Aires,New York y vuelta a Brasil. El recorrido de un exilio que es, sobre todo, un exilio interior.
 Lo que sugieren los diferentes escenarios es que Stefan Zweig no encuentra su lugar en el mundo como exiliado. Él mismo se niega representar el papel del escritor represaliado y homenajeado como resistente. Hay una especie de pudor que le impide a Zweig mantener esta posición. No es cobardía ni pusilanimidad, como afirma el periodista judío norteamericano. Tampoco es la falsa neutralidad del que lo mira todo desde su superioridad moral. Es que Stefan Zweig no quiere hablar para la galería, no quiere decir lo que se le quiere oír porque capta una especie de impostura generalizada. Es como si viera que es todo un mundo, Europa ( el mundo de ayer, como diría en su excelente libro con este título), el que está cayendo. Y que todos participan, en Europa, con más o menos responsabilidad, en el desastre que se va consumando.
 Es enigmático el suicidio compartido de Stefan Zweig y de su joven segunda mujer, Lotte. Es como si la película presentara diferentes imágenes del proceso que lleva a este final. Pero es un proceso sin drama. Stefan Zweig tiene un libro, muy interesante, que se llama "La lucha contra el demonio." En él contrapone la fuerza constructiva y centrípeta de Goethe a la destructiva y centrífuga de Nietzsche, Holderlin y Von Kleist. El primero sabe utilizar su genio para construir un carácter, para encontrar este lugar en el mundo. En los segundos su genio es destructivo, su fuerza es centífuga y les conduce a la locura y al suicidio. En realidad Zweig pertenece a los primeros y no a los segundos. Pero al cumplir los sesenta años se da cuenta de que está demasiado cansado. No puede reinventarse, por utilizar esta expresión actual, porque no le quedan fuerzas. Su mujer, joven pero enferma, va entrando en una depresión progresiva, como expresa su mirada. No quieren continuar viviendo, simplemente. Su desesperación es justamente esta, la de los que ya no esperan nada de la vida.
 La dirección de María Schrader me parece sensacional. Tiene una sobriedad combinada con una fuerza que te arrastra en todo momento.
La interpretación de Josef Hader es también extraordinaria, como la del resto del reparto. La música... todo nos acompaña en una viaje que, aunque no sea agradable, vale la pena hacer.


lunes, 24 de abril de 2017

SING STREET




 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Estamos en el contexto de un Dublín bastante devastado por la crisis económica. Pero también por las consecuencias de un cierto nihilismo como reacción a un catolicismo asfixiante y represivo. Pero ya sabemos que las crisis no son solo un peligro sino también una oportunidad. Y esta es la historia de esta película, de un chico de 16 años que es capaz de transformar el ambiente depresivo en el que vive en una apuesta vital. La película es una auténtica gozada, de principio a final. Y no solo por la música, que es extraordinaria, sino la buena dirección, la excelente interpretación de una historia agridulce como la vida misma, con un guión que sabe sacar punta a una historia tan sencilla como contundente.

viernes, 14 de abril de 2017

TOMBUKTU






Escrito por Luis Roca Jusmet

Abderrahmane Sissako, nacido en 1961 en Mauritania, formado en Malí y afincado en Francia desde principios de los 90, nos ofrece una extraordinaria película sobre la tiranía yihadista en Malí. la película está realizada con una extraordinaria sensibilidad, que capta paisajes suaves, sobre todo las dunas del desierto, Estas imágenes, bellas como la música, chocan de manera brutal con la barbarie yihadista. porque lo que nos muestra la película no es un yihadismo que expresaría de manera distorsionada la reacción contra el capitalismo voraz. los yihadistas son simplemente unos mercenarios, a los que se les ha dado poder y armas, que imponen la violencia de su poder arbitrario. Porque ellos no defienden la tradición ni el islamismo. Muy al contrario, lo que hacen es no respetar ni una cosa ni la otra. Porque desmantelan lo que podía haber de alegre y de digno en ambas. Ellos imponen lo peor del ser humano, lo más bárbaro e irracional. esta es la auténtica cara del yihadismo y vale la pena mostrarla como es. 
 Es una película muy dura porque muestra una violencia cotidiana que lo va destruyendo todo a su paso y lo hace además con un discurso religioso absolutamente sectario y arbitrario. En este caso si tiene sentido la inversión de la frase de Dostoieviski, que decía que si "Dios no existe, todo está permitido." Ciertamente, con este Dios, el de los yihadistas, todo está permitido y nada se respeta. Aunque no demos las culpas al islam, solo hace falta recordar la Inquisición. 
 Una película que, como pocas, transmite una gran veracidad,

  

lunes, 20 de marzo de 2017

COMANCHERIA








Escrito por Luis Roca Jusmet

 Una extraordinaria narración cinematografica, bajo formato de western del siglo XXI, de la desolación y la devastación de paisajes externos e internos. David Mackenzie, el director, está totalmente inspirado desde la primera a la última escena.
  El paisaje desolador de la América profunda devastada por la crisis y que sobrevive como un mundo que se acaba. En ella, quizás encontremos a los votantes pobres que apoyan a Trump. Odio a las élites financieras y a un capitalismo que, como apuntaba Marx, se carga todo lo sólido. Hombres y familias derrotadas forman el contexto del filme. Y en él, dos hermanos, hijos de la violencia y de la pobreza, que imaginan una redención, que es el sacrificio por una nueva
generación. Y tras ellos dos policías, un ranger a punto de jubilarse que tiene como ayudante a un indio reconvertido que aún recuerda sus raíces. Dos a dos, que queda uno a uno. Los que sobreviven cargaran con la culpa de no haber caído, de que a caído a aquel que han arrastrado. 
 Grandes interpretaciones de Chris Pine y Ben Foster, como los hermanos protagonistas, y del veterano y siempre excelente Jeff Bridges, como el viejo sheriff.
Nick Cave y Warren Ellis acompañan el relato con una banda sonora impresionante, acompañada por la música country de
Townes Van Zandt,  Scott H. Biran y Cris Stapleton. 
 Gran cine, inmenso cine para no perderse.

jueves, 9 de marzo de 2017

MANCHESTER FRENTE AL MAR



Escrita por Luis Roca Jusmet

 Kenneth Logernan, director y guionista nos sumerge en este filme en un descenso a los infiernos. Sin histrionismo, sin dramatismos, de una manera tan seca que resulta todavía más dura. Vamos entrando poco a poco, a medida que vamos entendiendo el pasado que ha convertido a Lee Chandler en lo que es, un individuo solitario y agresivo que parece que simplemente sobrevive, sin esperar nada ni a nadie. Excelente Casy Affleck, por cierto, en la interpretación. 
 Lo que nos cuenta la película niega algo que parece ser un axioma contemporáneo : "todos podemos renacer de nuestras cenizas." No, dice la película, a veces no es posible porque pueden pasar cosas tan fuertes en la propia vida que no te permiten renacer, ni recuperarte. Le pasa a Lee y le pasa a su ex-esposa Randy ( buena interpretación de Michelle Williams). Se puede cambiar de escenario, de situación, de relaciones... Pero la devastación interna no permite una puerta de salida para volver a vivir. Cada uno de los dos sobrevive como puede pero de alguna manera ya están muertos. Película pesimista, porque incluso la madre de Lucas, el sobrino de Lee, sobrevive al alcoholismo con el fanatismo y la sumisión. 
 Una película que trata igualmente el tema de la responsabilidad y de la culpa. 
 Hay también un buen retrato de una familia de la clase obrera afincada en Massachussets, del vínculo de apoyo entre hermanos...
 Una gran película, sin duda. No es un plato agradable, sin duda. Pero tampoco es una película deprimente. No deja de respirar un cierto estoicismo que parece decirnos que, en definitiva, hay que continuar. Y cada cual debe hacerlo con la carga que debe asumir por el peso de sus actos y sus consecuencias,

martes, 28 de febrero de 2017

MOONLIGTH





Escrita por Luis Roca Jusmet

 Moonligth es una película que te engancha desde la primera a la primera a la última secuencia. Es una película que expresa fuerza vital, aunque sea una historia dura y triste. Pero como la tristeza de un blues, desgarradora pero paradójicamente estimulante. 
 Un joven director, desconocido en nuestro país aunque no sea un principiante, Barry Jenkins, que es además el guionista a partir del relato de Tarell Alvin McCraney. La autenticidad de la historia es que ambos se criaron, como el protagonista, sin padre y con una madre adicta al crack, en el dificil barrio de Miami que aparece en la película. El resultado es brillante. 
 Se trata de una historia sobre la identidad. No solo sobre la identidad sexual, como plantean algunos créditos, sino sobre la identidad personal. La persona es, como señala su etimología, la mascara que vamos labrando en forma de carácter. Pero Chiron no tiene carácter. Es un niño sensible al que le llaman "little". Es diferente y , como dijo Sthendall, la diferencia engendra odio. Parece que solo el pequeño Kevin le acepta. No tiene padre y su madre está colgada, muy colgada. No tiene referencia, hasta que se conoce a Juan, un hombre fuerte y generoso que se ocupa de él. Pero es un jefecillo de un grupo de distribución de drogas.
 "Little" se convierte en un adolescente que sigue tan desprotegido y desorientado como cuando era niño. Sigue siendo diferente de sus compañeros y continua siendo pasto de su acoso. Kevin será ahora determinante en su vida. La iniciará en el sexo y le traicionará. Juan ha muerto, seguramente en un ajuste de cuentas. Solo Teresa, su novia, sigue siendo el hilo que le une a la seguridad que le ofrecía. Pero Chorin sabe que está solo, totalmente solo ante el peligro. Entonces decide transformarse. Se colocará la mascara de Juan. Será como él. El mismo físico, la misma indumentaria, el mismo rolo de jefecillo de traficantes. pero se olvida de lo que realmente Juan le quiso enseñar : "Hay un momento en que debes decidir lo que quieres hacer con tu vida". Su sobrenombre, Black, fue el recuerdo de Kevin. Kevin, el amigo, el amante, el traidor. El reencuentro con Kevin le permite, quizás, un reencuentro con sí mismo... Freud decía que la adolescencia es un túnel del que hay que salir con una identidad sexual y con una posición en el mundo. ¿ Será el fracaso en este empeño, de Chorin, irreversible ? Esta es la cuestión que queda abierta..
 Las interpretaciones, la dirección, la música, todo nos sumerge en este historia personal pero que es también un retrato de la marginalidad, de la falta de futuro, de unos barrios devastados por la violencia....

lunes, 20 de febrero de 2017

QUE DIOS NOS PERDONE




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Nos encontramos frente a una buena película española, que podemos situar en este buen cine policíaco, consistente y rudo del que ya hemos conocido buenos ejemplos últimamante, como "La isla mínima".
 Rodrigo Sorogoyen, un director que hasta ahora no se había lucido especialmente, consigue aquí un producto brillante.  Nos sumerge en una tensión de la  que no salimos en ningún momento. Lo hace a través de una violencia permanente, contenida o explícita, que arrastra a los protagonistas y a las situaciones. Antonio de la Torre borda un policía que recorre una especie de camino de redención. Es interesante su paralelismo con el asesino, excelentemente interpretado por Javier Pereiro. Es como si la relación traumática con la madre los convirtieran en unos perturbados incapaces de amar y abocados a una violencia que Valverde sabe sublimar y el psicópata no. Como si la justicia que Valverde ejecuta de manera ritual le liberara de su propia carga. Nuevamente el problema del mal, del goce desde la crueldad. Buena dirección, buen guión y una música que acompaña muy bien el suspense que nos envuelve en todo momento.
 Buen retrato costumbrista, también, del verano del 2011 en Madrid, con la visita del Papa, el movimiento de los indignados y los efectos devastadores de la crisis. 

viernes, 27 de enero de 2017

LA, LA, LAND ... LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS






   Escrito por Luis Roca  Jusmet

 Damien Chazell es un joven director y guionista estadounidense apasionado del jazz. Esta pasión se manifiesta en sus rodajes anteriores ( un documental, un cortomeytaje y un largometraje ) pero también en el que nos ocupa. Nos encontramos con una película del mejor cine en el sentido más clásico que es, entre otras cosas, un homenaje al mejor cine musical. Para ello cuenta con una pareja estupenda, formada por la actriz de moda Emma Stone ( protagonista de dos de las últimas películas de Woody Allen ) y Ryan Gosling ( Idus de marzo, Drive). 
 La película es una auténtica gozada, desde la primera a la última escena. Sorprende el grado de perfección de un director que tampoco es muy experimentado. Pero, al margen, del placer-espectácula la película nos plantea una reflexión interesante sobre la felicidad. Ambos protagonistas tienen, cada cual por su lado, un sueño. Sueño que tiene que ver, por una parte con el deseo, y por otra por el éxito. Lo cual quiere decir que quieren hacer algo que les gusta, lo que realmente los gusta, pero al mismo tiempo hay una aspiración de gloria, de triunfo social. Los dos cumplen su sueño pero el precio es muy alto. Porque no se trata solo del amor sino también de la alegría. Toda la alegría que respiran los personajes parece haber desaparecido en el trayecto.
 ¿ Son finalmente felices ? En parte sí y en parte no. Lo que imaginan al final ya no es un sueño realizable sino la ilusión de la felicidad completa y, como tal, imposible. Porque solo lo es en su imaginación. Eligieron y ¿ quién sabe si para bien o para mal ? Allá está con una elección que asumen en sus consecuencias y que no tiene marcha atrás, es irreversible. Pero está bien que no renuncien a lo que vivieron y a los años que quizás fueron más felices. Porque quizás se es más feliz en el deseoi por realizar que el conseguido, como dirán Schopenhauer o Freud. La vida es, tal como muestra la película, en definitiva, agridulce. 

domingo, 22 de enero de 2017

TONI ERDMANN



Escrito por Luis Roca Jusmet

 Estamos frente a una película que, sin ser perfecta, es original e interesante. Digo lo de perfecta porque quizás en algunos momentos baja el ritmo y se hace un poco larga. Pero no importa porque los méritos superan ampliamente los defectos. ¿ Cuáles son estos méritos ?
- En primer lugar la fuerza de la directora-guionista y de la protagonista. Maren Ade elabora un guión bien pensado en el que trata temas importantes de una manera singular. la actriz Sandra Hüller, por otra parte, borda el personaje. Hay escenas absolutamente geniales.
- En segundo lugar porque el enfoque combina de una manera sorprendente el humor con  el absurdo, justamente para dar la vuelta a unas escenas cotidianas, que aceptadas en su familiaridad, muestran su inconsistencia cuando alguién no sigue las reglas del juego.
 La película trata dos temas que me interesan mucho : la paternidad en el mundo contemporáneo y el neoliberalismo, dos temas que por otra parte están muy ligados. Parece como una metáfora de aquella afirmación de que de los padres del 68 salieron los hijos neoliberales. Porque vemos la difícil relación entre un padre sesentón. seguramente militante o simpatizante del ala más inconformista del partido verde, y una hija con una ideología neoliberal. Pero recordemos que la ideología son las ideas, los valores y las práctica. la ideología es lo que se transmite en la manera como percibimos, pensamos y actuamos en el mundo Aunque también en como sentimos o dejamos de sentir lo que vivimos. El mundo neoliberal se nos muestra crudamente, con toda su pobreza humana. Inés está inmersa en su lógica implacable, guiada por una especie de superyo que le obliga a continuar sin preguntarse si le hace feliz. El que la película transcurra en Bucarest hace más gráfico todavía la dinámica devastadora del capitalismo globalizador.
 Por otra parte tenemos a este padre, sin autoridad pero que no ha sido ni quiere ser autoritario, que quiere transmitirle algo de su sabiduría a una hija que solo puede despreciarlo desde su ideología. Desprecio que se combina con un afecto y, en el fondo, un respeto que ella misma quiere negar. Me viene aquí la propuesta del psiconalista italiano Massimo Recalcati, cuando nos habla de Telémaco, este padre imperfecto, derrotado, que sin embargo sigue siendo una referencia ética. La frase final de Winfried, el padre, me parece una muestra de esta filosofía : "El sentido de la vida es lo que somos capaces de recoger a través de nuestros recuerdos."

martes, 17 de enero de 2017

DAVID LYNCH DESDE SLAVOJ ŽIŽEK







Escrito por Luis Roca Jusmet

David Lynch es un creador complejo que ha trabajado en múltiples actividades artísticas y lo ha hecho de una manera totalmente singular. Para entender la mirada filosófica al cine de Lynch utilizaré la noción anteriormente mencionada de imaginario radical y también otra que es la de la  Otra escena ( concepto del psicoanalista Octave Mannoni).. La capacidad creativa de Lynch expresaría su imaginario radical y lo conectaría con el del espectador. Hablamos de un fondo irracional, del flujo de representaciones atados a las emociones a partir de las cuales formamos las ideas, las creencias y los valores. La Otra escena vendría ser el espacio de la fantasía inconsciente, que tiene una analogía clara con lo que Lynch quiere comunicar al espectador. Es, en cierta manera, el espacio de los sueños, pero no en el sentido literal, ya que el mismo Lynch dice que aunque los sueños no sean importantes en sí mismos generan una atmósfera, que podemos decir onírica, que es muy importante en su cine. De hecho eso lo podemos comprobar en sus filmes, ya que la fuerza de muchas imágenes está en estas escenas que podrían ser de un sueño pero que tienen toda la fuerza de lo que es real. Los sueños que expresa Lynch no son nocturnos, son diurnos: está como si soñáramos despiertos, especialmente en sus últimas películas. Dice Lynch: "Funciona como una ventana a partir de la cual puedes entrar en un mundo diferente, una cosa similar a un sueño". Lo que en realidad tiene de perturbador el cine de Lynch es que justamente es similar a un sueño sin serlo; funciona de manera inquietante en el registro de lo que real. Lynch tiene la habilidad de construir las imágenes que evocan este espacio psíquico y a partir de aquí establecer esta relación tan peculiar con el espectador receptivo; a éste sus películas le dicen mucho pero no es capaz de definir ni el como|cómo ni el qué. Podríamos decir que el nivel de comunicación es el de la sugerencia, el de la evocación.
 Pero todo eso, tan emocional e irracional, que tiene que ver con la mirada filosófica, que es en principio una mirada conceptual?. En primer lugar hay que explicitar que mirada conceptual no quiere decir necesariamente mirada lógica, ya que ésta está ligada al razonamiento como proceso deductivo. Es decir, que si la mirada lógica está Pero por mirada conceptual y al aspecto intuitivo de la razón, capaz de captar conceptos a partir de un material concreto de imágenes. 
Lo que hace Lynch no es transmitir conceptos a sus películas que podemos captar o no sino expresar libremente el suyo imaginario. Y él mismo decir que no quiere hablar demasiado de lo que muestran porque les haría perder su fuerza, su enigma. No se trata de traducir las imágenes en conceptos sino en pensar a partir de la marca de que deja en nosotros las imágenes (y como también señala mucho certerament Žižek el sonidos, fundamentales en el cine de Lynch.)
Žižek tiene dos artículos que tratan el cine de David Lynch que son "David Lynch o la depresión femenina" y" David Lynch o el arte del ridículo sublime" . 
El primer artículo se centra en "Blue Velvet" y plantea una cuestión muy interesante : la manera cómo aparece la realidad al universo de Lynch:. Hay una discrepancia entre la realidad captada a una distancia humana y El Real, como aquello absolutamente próximo, que coge una apariencia casi horrible y acaba eliminando el propio principio de realidad. Aquí hay que formular brevemente el que quiere decir el para Lacan , que es a quien sigue nuestro filósofo.

Pone como ejemplo el comienzo de "Blue Velvet": pasamos de la tranquila escena de conjunto hasta la proximidad cada vez más perturbadora de la sustancia vital y unos detalles cada vez más siniestros. Eso sería para Žižek una característica del "hiperrealismo postmoderno", que lleva paradójicamente a una pérdida del principio de realidad. A Lynch le sirve para mostrar la noción de Real como aquello que no se p'uede decir ni representar Es la Cosa en sí, la sustancia vital informe. 

 El segundo texto se centra en otra película, "Carretera perdida", tan similar como diferente al mismo tiempo. En esta película no aparece, como el anterior, el contraste entre un mundo rural idílico y su pesadilla oscura y obceno. Aquí tenemos el contraste entre el mundo aséptico urbano de la metrópolis y su reverso obceno.. Parece el contraste entre el malo y lo peor: o la monotonía del aburrimiento o la intensidad de la violencia autodestructiva. Žižek critica la valoración de algunos críticos de que la película es un delirio, un juego de efectos visuales y sonoros y mantiene que hay un hilo argumental. Veamos algunas sugerencias de Lynch. Una es el círculo de despliegue temporal de la película, similar al del tratamiento psicoanalítico: después de un largo rodeo volvemos al mismo punto de partida desde otro perspectiva.
 La conclusión de Žižek es que el universo que Lynch presenta es, como dice el título del capítulo, el del sublime ridículo. Eso quiere decir que para entender su universo nos tenemos que tomar muy seriamente las escenas más patéticas si ridículas, las figuras malvadas marcadas por una violencia excesiva y ridícula. Lo que quiere Lynch no es otro cosa que confrontarnos al horror cómico de nuestra fantasía fundamental. Tenemos aquí una segunda noción clave que nos presenta al pensador que es la de fantasía (y más específicamente la fantasía fundamental) y que nos permitirá acercarnos mejor en el cine de Lynch.