viernes, 23 de diciembre de 2016

CAPITÁN FANTÁSTICO






Escrito por Luis Roca Jusmet

 El otro día tuve la oportunidad de ver, por segunda vez, esta película y me pareció todavía más espléndida que la primera. Un filme lleno de humanidad, de emoción que es, sobre todo, un canto a la libertad. Pero no un canto idealista, ingenuo, sino trágico. El hombre es finito y quiere ser libre y está condenado a morir y a no serlo. Pero puede intentarlo y en este intento hay parte de su dignidad. En el intento de ser uno mismo, de regirse por una ética propia, por unas normas elegidas, creadas por cada cual.
La imposibilidad de una pedagogía emancipadora, ya que solo podemos transmitir el Ideal que el otro, si es libre como queremos, negará. El círculo de la película es una espléndida metáfora : se inicia con una escena sobre un rito iniciático que debe servir para que el niño pase adulto que se consuma al final de la película. La película va lo más radical y de una manera imprevisible, sorprendiéndonos a cada momento.
 Georges McKay consigue con su pulso una película redonda, interesante y estimulante. Vigor Montersen y el resto del reparto bordan los personajes. Una película que no hay que perderse, que poco o mucho transforma al espectador.

lunes, 12 de diciembre de 2016

PATERSON





  Escrito por Luis Roca Jusmet

Jim Jarmush ( 1953 ) es un director y guionista estadounidense procedente del cine independiente. Su trayectoria, aunque su producción es desigual, es, sin lugar a dudas, muy interesante. La película que nos ocupa puede quizás considerarse como su obra más perfecta. Recoge algo muy valioso de sus primeras películas, como "Extraños en el paraíso"  o "La noche en la tierra" :  su mirada singular en lo cotidiano. 
 Adam Driver y Golshilfeth Faramani dan vida con una notable expresividad a los protagonistas. Se trata del registro de una semana de la vida de una pareja que, aparentemente, no tiene nada de peculiar. Un conductor de autobús de una pequeña ciudad de New Jersey. Paterson, y su mujer, dedicada a las tareas domésticas. Viven inmersos en una vida rutinaria, en la que él hace su trabajo aprovechando los momentos libres para escribir poesía. Vuelve a casa para querer a su mujer. Con sus manías, como cualquiera, pero con un amor generoso y total. La acepta tal como es. Igual que ella a él. No quieren más de lo que tienen. Podríamos irnos hacia el budismo zen o hacia Kierkegaard para entender lo poético de la mirada de Jarmush, La presencia del japonés puede ser un guiño en este sentido y el mismo Jarmush explica en una entrevista
que fue a través de su película "El camino del samurai" como entró en contacto con la filosofía oriental.
 El espíritu zen lo captamos en el ritmo narrativo : la vida como un proceso, como un fluir en el que se van dando transformaciones silenciosas, sin rupturas ni dramas. Una aceptación del curso de las cosas sin forzarlas ni negarlas. La propia manera de conducir el autobús refleja este ir haciendo adaptándose a este tiempo que va pasando sin sobresaltos. La contemplación de la naturaleza, que viene a ser el marco natural de este entorno urbano, tiene también uan estética zen. Y cuando digo zen no me refiero a esta marca new age comercializada para cualquier cosa, sino a la profunda tradición de esta rama budista.
 Pero podemos ver en el filme una materialización del estadio ético de Kierkegaard. No es el estadio estético, el de la aventura y la novedad, sino el estadio ético, el del compromiso y la repetición. La repetición que da sentido a lo cotidiano, vivido como una decisión permanente con la que damos un sentido a cada una de nuestras rutinas.
 Pero hay también una nueva vuelta al cine literario de Jarmush. Cine literario que se pone de manifiesto en la presencia material de la escritura, como ya lo hacía con los fragmentos de Hagakure que aparecían en "El camino del samurai". Pero ahora son los poemas que va escribiendo el protagonista los que van apareciendo en la pantalla.
 Es posible que nos encontremos con al obra maestra de Jarmush, donde parece condensar todo lo aprendido y experimentado de las películas anteriores. Por lo menos de momento.

martes, 6 de diciembre de 2016

LA LLEGADA ( ARRIVAL)




Escrita por Luis Roca Jusmet

 Ted Chiang es un interesante y muy singular escritor de ciencia-ficción. Podríamos decir que sus relatos plantean problemáticas filosóficas importantes, por lo que sería una especie de ficción filosófica, Uno de los libros más interesantes es La historia de mi vida, compuesto de varios relatos, uno de los cuales es "La llegada". Por su parte Dennis Villaneuve es un director de cine muy personal, con obras tan relevantes como Incendies, De el encuentro entre ambo surgirá esta extraordinaria película. Complementan este trabajo otros profesionales tan excelentes como Jóhann Jóhannsson en la banda sonora y la actriz Amy Adams, con su impresionante interpretación de la doctora Louise Banks. 
 La película trata de la lengua y del tiempo, y de la relación entre ambas. El lenguaje humano es, como sabemos, un lenguaje simbólico que se concreta en las lenguas. Al ser una invención humana convencional son los grupos humanos que forman una sociedad los que van construyendo su lengua a través de generaciones. La lengua es un instrumento muy preciso y sofisticado de comunicación , pero no es universal. Cada lengua debe traducirse para ser entendida por los que no la conocen. El filme plantea el problema de como comunicarse con extraterrestres con una lengua radicalmente diferente, que ni siquiera es lineal, que no tiene ni significantes. Muy extraño. Ideas que se manifiestan a través de figuras circulares. Figuras circulares que se parecen a los Ouroboros, símbolos gnósticos que representaban, como los de la película, serpientes o dragones que se muerden la cola. Pero el lenguaje simbólico también es el medio para poder pensar y nos enfrentamos aquí con la cuestión de si cada lengua es una cosmovisión, una manera de ver el mundo. Aunque ciertamente esta hipótesis etá más que cuestionada sí puede valer para casos extremos, como el inglés y el chino, que son las dos lenguas que domina Chiang. Y, por supuesto, si hablamos de lenguajes de miembros de planetas diferentes, 
 El tema central es la manera como vivimos el tiempo según lo estructura nuestra lengua. La diferencia entre la concepción del tiempo de china y occidente es clara, ya que para las lenguas chinas el tiempo siempre es visto como un proceso, en el que no hay presente sino es como paso del pasado al futuro. Pero Chiang llega más lejos y plantea un lenguaje ( no digo lengua porque parece que no hay significantes en el sentido que lo entendemos nosotros) no lineal en el que el tiempo no se vive de manera lineal, como continuidad. Esto me recuerda, como no, a Agustín García Calvo cuando nos decía que el tiempo no existía y que las cosas existían simultáneamente, no como continuidad. Como dice Chiang en una entrevista le interesa también el tema del libre albedrío : ¿ seríamos libres sin conociéramos el futuro ? ¿ Podemos decir que es posible la libertad cuando el futuro ya está escrito ?. La historia de la película está llena de sugerencias y aunque no hay un rigor argumentativo transmite intuiciones interesantes.
 La historia, el guión, la dirección, la interpretación, la música, los efectos especiales nos ofrecen un conjunto poético, mágico que nos envuelve. El cine como misterio, como transmisión del misterio de la existencia en esta historia de invasión extraterrestre cuyo sentido va muchos más allá que el de la propia historia.

domingo, 4 de diciembre de 2016

ANIMALES NOCTURNOS





Escrita por Luis Roca Jusmet

 "Animales nocturnos" es una buena película. Cine de impacto, que mantiene una tensión narrativa que atrapa al espectador sin un momento de respiro. Bien dirigida por Tom Ford, con un estilo que me recuerda ( sin llegar a su maestría) a David Lynch. Estilo que está siempre en el límite entre la capacidad para transmitir lo siniestro y el efectismo. La música y la fotografía ayudan a crear este clima que fascina al espectador. La interpretación de Amy Adams, Jake Gillenhaald, Aaron Taylor-Johnson y Armie Hammer.
 Ahora bien, no busquemos en la película una profundidad que no tiene. Trata muchos temas y los trata de manera superficial : el arte, la creación, el amor y el deseo, la pulsión, la violencia, la justícia. Lo cual no quiere decir que no aparezcan cuestiones sugerentes sobre todos estos temas. Una vez más, la vida como resultado del azar y la necesidad, de las contingencias que no dependen de nosotros y las decisiones que tomamos.
 Conformémonos por tanto con lo que es. Un buen triller, con todo el magnetismo que hace que el espectador se sumerja en una narración fílmica que le transporta a otro mundo, un mundo imaginario que nos hace salir de lo cotidiano, sea rutinario o dramático.
 Buen cine, en definitiva. Una película para ver y disfrutar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

BROOKLYN




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Esta película consigue un pequeño milagro. Es el de conducir la máxima emoción a partir de lo más sencillo. No es una película estimulante, ni por la fuerza de la acción ni por la del drama. Es una historia de tonos suaves, de narración pausada, en la que parece que no pasa nada, pero que va pasando mucho. Viene a ser lo que el filósofo François Jullien, hablando del pensamiento chino, llama las transformaciones silenciosas. Poco a poco las emociones contenidas van adquiriendo un ritmo dramático explícito y somos capaces de identificarnos con el dilema moral en que la protagonista se ve envuelta sin quererlo.
 Una pequeña pero profunda reflexión sobre el deseo, la esperanza, las raíces y, sobre todo, el aprendizaje vital. Pero sobre todo sobre la vida como este encuentro entre lo contingente, lo que aparece por azar en tu camino, y las propias decisiones. Porque aunque nos encontramos con lo que no buscamos, delante de estos encuentros inesperados debemos decidir. Como decía Sartre, estamos condenados a hacerlo. Aunque sea doloroso es inevitable. Y las decisiones suponen muchas veces una pérdida, un desgarro. La historia que narra el filme lo ejemplifica muy bien. Historias ordinarias que tienen mucho de extraordinario.
 La magnífica interpretación de Saoirse Ronan es una de las piezas fundamentales para conseguir el clima necesario para que la historia de la protagonista nos vaya envolviendo progresivamente. John Crowley, apoyado por una buena fotografía y una música perfectamente adecuada, consigue tallar una pequeña joya, 

domingo, 9 de octubre de 2016

ELLE





Escrita por Luis Roca Jusmet

 La película se basa en una novela de Philippe Djian que podríamos calificar como de thriller psicológico.
 Una historia fuerte sobre una mujer que ha vivido un trauma infantil límite y que, una vez convertida en una adulta capaz de responsabilizarse de su vida, se enfrenta nuevamente a una agresión que rompe su rutina para enfrentarla a lo más oscuro de sí misma. 
 La película no sería lo que es, un filme sobresaliente, sin la extraordinaria interpretación de Isabelle Huppert, que transforma un personaje difícil en una mujer compleja e imprevisible, pero absolutamente creíble. Borda totalmente el personaje con todos sus matices y enigmas, Digo enigmas porque Michèle Leblanc aparece a nuestros ojos de una manera muy conductista. Vemos lo que hace pero no sabemos lo que siente ni lo que piensa. Tampoco sabemos como vivió esta experiencia traumática que rompió su vida cuando tenía diez años. ¿ es Michèle Huppert una perversa o una víctima de sujetos perversos, su padre primero y Patrick después. la respuesta es ambigua. Pero Michèle es una mujer fuerte, como las otras mujeres que aparecen en la historia. Son todas supervivientes. Los hombres, en cambio, son víctimas de sus pulsiones perversas o, simplemente, de su propio patetismo.
 La película gira igualmente en torno a la responsabilidad. Debemos responsabilizarnos de nuestra vida y hacernos carga de ella, a pesar de los pesares. Nosotros somos, al final, los que nos responsabilizamos de lo que hacemos con ella, por muy marcados que estemos por lo que no hemos elegido. Y también lo somos de cada uno de nuestros actos y de sus consecuencias. 
 Paul Verhoeven, viejo artesano del cine de lo que podríamos llamar serie B, consigue a los 77 años lo que yo creo que es su obra maestra. La música, excelente, y un elenco interpretativo de alto nivel, al lado de la genialidad de Isabelle Huppert, recrean esta excelente película.



domingo, 2 de octubre de 2016

CAFÉ SOCIETY



Escrito por Luis Roca Jusmet


Como todos sabemos, Woody Allen, a pesar de ser uno de los grandes directores cinematográficos contemporáneos, tiene una producción tan amplia como desigual. Lo que yo rescataría de la obra de Woody Allen para la historia del cine son sus mejores comedias y sus mejores dramas. Las mejores comedias las elaboró a finales de los 70 : Annie Hall, Manhattan... Los mejores dramas han ido apareciendo de manera intermitente y los que más me gustan son los que tienen algo de suspense, como Delitos y faltas y Match point.
Woody Allen ha seguido dirigiendo con su buen oficio, lo cual a veces no ha sido suficiente como para producir algunos bodrios ( como Vicky Cristine Barcelone). Algunas de estas últimas películas, como Blue Jazzmine, me parecen de todas maneras que hay que contarlas entre los mejor de su filmografía.
 Café Society es una de las grandes comedias de Woody Allen, al nivel de las que citaba de los años 70. Es una película redonda, sin más pretensiones que las que tiene, que es la de una comedia entretenida e inteligente, pero que pone de manifiesto todo el talento narrativo de Woody Allen como director y como guionista. Una trama familiar y social muy bien enlazada, con un ritmo fluido que mantiene en todo momento el placer y el interés del espectador. Lo pasé realmente bien porque la dirección, la interpretación y la música se conjugan en un filme que hace del cine un auténtico goce. Aunque hay un cierto tono agridulce la película respira vitalidad. Los sueños sueños son, pero hay que vivir y hay que hacerlo con la máxima alegría aunque el mundo real no se adecue a ellos. Aparecen, por supuesto, los grandes temas de Woody Allen : el azar, la felicidad, la insatisfacción, el amor... Como, en definitiva, vamos tejiendo nuestra vida a partir de nuestras decisiones y las de los otros. Tenemos también otras cuestiones sociales de fondo, recurrentes en algunos casos en el mundo de Woody Allen. la comunidad judía de New York. Pero también el ambiente de Nueva York y Hollywood de los años 30, con todo lo que tiene de fascinante y de falso al mismo tiempo. 
 La interpretación me ha parecido genial en todos los casos, desde los protagonistas hasta los secundarios. Jesse Eisenberg viene a ser el nuevo rostro de un Woody Allen ya demasiado viejo para interpetrar al personaje principal, pero con los tintes caracterísiticos. Kristen Stewart una nueva actriz de pura cepa, tan atractiva como convincente. Steve Carell y Jeanne Berlín, estupendos.