Escrito por Luis Roca Jusmet
La vida es dolor es el mensaje fundamental de la filosofía de Schopenhauer. El dolor es algo que sentimos los humanos. Lo sentimos como emoción y lo sentimos como sensación. La diferencia entre sentimiento y sensación es que el primero es más interno y el segundo más externo. Pero como explica el gran neurocientífico Antonio Damasio en los dos casos los sentimos de manera consciente, como algo propio. Ambos son corporales, pero los transformamos en mentales en el momento es que se convierten en una idea consciente y en una expresión lingüística. No solamente sentimos dolor sino que además somos conscientes de que nosotros somos los sujetos. Somos, a diferecnia de los animales, sujetos del dolor. A veces se confunde el sufrimiento con el dolor, pero se puede marcar una diferencia radical. El dolor es punzante, grita. El sufrimiento es sordo, silencioso. El sufrimiento se soporta, el dolor puede ser insoportable por su intensidad.
El otro día vi una buena película sobre el dolor, que se llama Secretos del corazón. Trata del dolor provocado en unos padres por un hijo muerto, un niño de siete años. La madre de la protagonista también perdió a su hijo, un heroinómano de treinta años. La hija le pregunta a su madre si alguna vez el dolor desaparece y la madre dice que no, que nos acompaña hasta la muerte. Lo que cambia es la manera como nos acompaña, dice.
La película está dirigida por John cameron Mitchell y protagonizada por Nicole Kidman y Aaron Eckarth