Mostrando entradas con la etiqueta PAUL SCHRADER. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PAUL SCHRADER. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2022

EL CONTADOR DE CARTAS


 

 Paul Schrader es un director muy desigual, al margen de su buen hacer artesanal. Tiene películas bastante mediocres, otra aceptables y algunas extraordinarias, como "Aflicción" y "Mishima". También quedará en la historia del cine algunos de sus guiones, especialmente "Taxi Driver". 

 Su penúltima película, "El reverendo", me pareció más que aceptable. Esta última me ha parecido genial, donde se combina su habilidad como guionista y toda su originalidad y buen hacer como director. Con una música estupenda y una magnífica actuación de Oscar Isaac.

 Una tragedia moderna, donde vuelve los temas que obsesionan al director, como la violencia, la culpa y la expiación. Una historia en la que nos sumergimos totalmente por la gran capacidad narrativa del director, que desprende un magnetismo envolvente.

 Es, en definitiva, una de aquellas sorpresas que nos permiten recordar que el séptimo arte, a pesar de todo, no ha muerto.

viernes, 15 de diciembre de 2017

EL REVERENDO




Escrito por Luis Roca Jusmet

 Es sorprendente que un director y guionista tan interesante como Paul Schrader tenga una producción tan poco brillante. Muchas películas fácilmente y pocas que dejan huella. Como guionista, por supuesto, "Taxi driver", y como director "Mishima" y, sobre todo, "Aflicción". La película que nos ocupa, sin llegar a la maestría de las anteriores, me parece un filme notable. Con claras resonancias, aunque en un contexto y con un personaje totalmente diferente, de "Taxi Driver". La historia de un hombre tan inadaptado como fracasado, que va incubando un dolor y una ira sorda que necesita descargarse en un pasaje al acto. Un acto que le redima. La pulsión de muerte encaminada hacia una explosión que no solo le destruya sino que deja una marca de justicia. Pero del nihilismo de "Taxi driver" pasamos a una salvación por el amor. Pero un amor que es también una explosión pulsional que le lleva de la autoinmolación a la entrega. Todo tiene una fondo desmesurado en una narración de forma contenida.
 Estupenda interpretación de Etan Hawke, muy buena música y un guión-dirección de Paul Schader que le hacen sacar lo más singular de su estilo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

AFLICCIÓN






Escrito por Luis Roca Jusmet

 Esta película, dirigida por Paul Schrader, está dirigida con fuerza y sentimiento. La extraordinaria interpretación de Nick Nolte como protagonista, secundada excepcionalmente por James Coburn, nos trasladan a un microcosmos de la América profunda y a una historia inquietante de violencia y devastación. 
 El protagonista, el sheriff Wade Whitehouse ( Nick Nolte) , desarrolla en toda la narración fílmica una deriva personal que nos llega a interrogarnos sobre la locura. ¿ Se vuelve loco el protagonista, por plantearlo en términos convencionales ? ¿ o es simplemente un hombre emocionalmente herido que se refugia en un delirio ? ¿ O es esto la locura ? ¿ Cual es el papel de la violencia paterna en su historia ? ¿ Es determinante o simplemente un condicionante más ? 
¿Estaba condenado al fracaso como hombre y como padre ?
El padre de Wade ( James Coburn) es la imagen del padre terrible. Es un hombre violento que maltrata a su mujer y a sus hijos. pero su violencia es expresión de su prepotencia. Pre-potencia no es potencia, no es poder :  este padre alcohólico necesita la bebida para sostener su posición. está atrapado por una imagen idealizada de su padre, un Hombre "que sabe colocar a la mujer en su sitio".
Wade es el hermano mayor y el que recibía la violencia directa. un hombre perturbado, desequilibrado. Su hermano pequeño es un solitario profesor de universidad que vive en el mundo "como un observador", según sus palabras. El recuerdo de las escenas de violencia del padre circulan por la memoria pero también en las habladurías de la gente del padre. El hermano pequeño ( William Dafoe) le dice a Wade que fue él ( Wade) el que está padeciendo los efectos de esta violencia. Wade se ríe : ¿ la anestesia emocional de su hermano no es otro efecto de la violencia ? 
 Wade acaba haciendo lo que le resultaba insoportable, que es repetir rasgos de su padre. Es casi alcohólico como su padre, no es un padre violento pero reacciona con violencia. La violenta prepotente del padre pasa a ser la violencia impotente del hijo. La impotencia de Wade se va volviendo insoportable para él. El dolor de muelas que no soporta es una metáfora de lo insoportable de su situación: personal, familiar y profesional. 
 Algunos psicoanalistas consideran que el delirio es una defensa frente a la devastación psíquica. Wade está al borde de esta devastación y lo único que encuentra para reconstruir su mundo es aferrarse a un delirio que le permitirá salir del pozo como un héroe. El delirio, decía Freud, tiene siempre algo de verdad. ¿ La hipótesis de Wade sobre la muerte del sindicalista era delirante ? Si lo era porque el delirio se elabora desde una certeza basada en especulaciones. Podía haber sido y su hermano se lo sugiere. Pero cuando este "podía haber sido..." se transforma en esta certeza es cuando podemos hablar d eun delirio paranoico.
 Paul Schader nos plantea de esta manera un brillante ejercicio de dirección que da como resultado un relato tan duro como interesante.