Escrito por Luis Roca Jusmet
Una extraordinaria película japonesa de tres horas, hecha con sensibilidad e inteligencia. Un ritmo pausado pero no lento, un interés que se mantiene por la perfección y no por el estímulo. A partir de una representación del "Tío Viana" toda una reflexión fílmica sobre lo más universal de la condición humana : el amor, la comunicación y sus malentendidos, el sentido y el valor de cada vida. Pero sobre todo los encuentros y desencuentros de personas herida. A mi modo de ver un filme en la que no sobra ni falta nada. Todo te acompaña para que pueda sumergirte en el lenguaje narrativo del cine como arte.