domingo, 5 de septiembre de 2021

CHAVALAS

 




Escrito por Luis Roca Jusmet

El primer largometraje de Carol Rodriguez Colás es un buen regalo para los espectadores. Es una película muy fresca, que respira mucha veracidad. Se nota que tanto la directora como su hermana Marina, la guionista, beben de su propia experiencia biográfica. Trata de la amistad, del clasismo, de la necesidad de asumir los orígenes... Entretiene, emociona, hace pensar: combina, por tanto, muy buenos ingredientes. Muy buena interpretación del cuarteto protagonista, muy creïbles en sus papeles. Me ha gustado también la banda sonora, de Francesc Giner y Clàudia Torrente

 Me parece interesante esta muestra de la periferia de Barcelona, que forma parte de la Cataluña real, aunque para  muchos sea invisible. 


 

OTRA RONDA




 Escrito por Luis Roca Jusmet

 "Otra ronda" me parece una película desconcertante. Esta es, por lo menos, mi percepción subjetiva. De entrada, me produce una cierta irritación : parece una apología del alcohol para salir de la rutina, pero que al final acabará mal. Luego, van apareciendo matices muy interesantes, con un final ambiguo que descarta lecturas simplistas. Con la distancia, pensando en la película, se van enriqueciendo los matices y el valor del filme. Esta es mi experiencia.
 Thomas Vinterberg es uno de los promotores del grupo danés Dogma 95, y autor de películas que sacuden al espectador : "Celebración", "A la caza","Submarino". En este caso parece todo más banal, pero no lo es. La problemática que muestra es radical. No es el alcoholismo, ni las adicciones, ni el microcosmos de los profesores de instituto, ni el malestar de la clase media en la sociedad danesa, ni la caída del padre, ni el aburrimiento de la pareja. Todo esto está presente, pero no es lo central. Me parece que el filme nos habla del "último hombre" que anunciaba Nietzsche. El que se ha adaptado a no creer en nada, en no encontrar sentido a nada pero que se ha adaptado a ello, a cambio de una vida cómoda y a la evitación del dolor. Y por otra parte habla de algo que el psicoanalista Jacques Lacan conceptualizó como "goce". El goce es una pulsión que va más allá del principio del pacer y que lleva siempre al exceso, una tensión que no tiene límite.   La película ni moraliza ni idealiza este goce. Lo presenta como lo que es, no una salida sino un empuje hacia una intensidad que te acaba destruyendo. La vida que conduce a la muerte. Para salir de ser un "muerto viviente" o, como decía Zizek, un "vivo muriente". Cada uno de los cuatro protagonistas seguirá una lógica diferente, inexorable, cada cual pagará su precio. El protagonista, magníficamente interpretado por Mads Mikkelsen, nos presenta un final ambiguo que representa la ambigüedad de la película. Que en este caso no es un defecto, sino una virtud. ¿ Continuará el goce o se volverá al aburrimiento ? O quizás, y esta es la opción que permite que el planteamiento de la película no sea un callejón sin salida, aparece el deseo

 

sábado, 3 de julio de 2021

LAS COSAS QUE DECIMOS, LAS COSAS QUE HACEMOS



Escrito por Luis Roca Jusmet

En un estilo que podría vincularse, de entrada, a Érich Rohmer nos llega una película francesa muy brillante. Digo de entrada, porque aunque la atmósfera pueda ser similar tiene una clara diferencia. En los filmes de Rohmer las transformaciones son silenciosas, no pasa nada espectacular y hay una especie de continuidad en la discontinuidad que pasa del corte de escenario que nos lleva de una situación a otra.. En la película de Emmanuel Mouret, en cambio, pasan muchas cosas. Muchos son los temas que aparecen en la película, aunque el hilo conductor sean los encuentros en los están implicados el deseo y el amor. Encuentros y desencuentros  que, en parte, son producidos por el azar, que conducen a dilemas vitales y morales de complicada solución, donde también el conflicto entre egoísmo y altruismo está presente. Las cosas que decimos y, sobre todo, las que no decimos. Silencios y mentiras condicionan la trama de relaciones y sus malentendidos.

 El ritmo narrativo es muy bueno, las interpretaciones bordadas, las piezas de músic clásica que constituye el fondo sonoro son también muy adecuadas. Las dos horas que dura la película pasan de manera fluida, manteniendo el interés y gozo de lo que sigue siendo el buen cine.

martes, 29 de junio de 2021

EL PADRE


 


Escrito por Luis Roca Jusmet

"El padre" es la adaptación al cine de la obra teatral homónima del joven dramaturgo francés Florian Zeller. Él mismo ha adaptado y dirigido el filme, en una producción del Reino Unido. La película es realmente impactante porque es capaz de sumergir al espectador en el caos mental de un enfermo de Alzheimer. La confusión entre tiempos y espacios, entre personajes y situaciones se presenta de tal manera que es el espectador quién pierde el hilo de lo real y de lo imaginario. Una obra ( y una película) sin concesiones, en la que no hay evasión posible. El drama de la perdida de la identidad y del propio principio de la realidad, el dilema moral de la hija que debe elegir entre la última oportunidad de vivir su vida y dedicarse a cuidar a su padre se presenta de manera tan cruda como directa. 

 Una buena historia bien adaptada al cine, una música y una interpretación magistral de Anthony Hopkins y Olivia Collman, todo bien acompasado por el autor y director, nos conducen a un viaje veraz por la experiencia de la devastación psíquica por el Alzheimer y  de la demolición de una relación entre padre e hija a la que conduce. 

 

domingo, 20 de junio de 2021

FIRST COW


Escrito por Luis Roca Jusmet

 Es esta una nueva e interesante producción de Kelly Reichardt, una directora del nuevo cine independiente USA. Aunque parezca una afirmación tópica, es un western dirigida por una directora; Kelly Reichrardt, que le da un tono minimalista, sensible, poco común en el género. Aunque también podríamos decir, si seguimos al filósofo François Jullien en su libro sobre estética china, que hay un "elogio de lo insípido". Los tonos grises, suaves, crudos predominan en una aproximación al Oregón de principios del siglo XIX que hace estallar todas las imágenes habituales a las que estamos acostumbrados.

 Es, sobre todo, un filme sobre la amistad. Magníficamente interpretado, con una exquisita sobriedad por John Magaro y Orion Lee. Una amistad que se va forjando a fuego lento, sin grandes aspavientos ni contenidos dramáticos, que crea un vínculo profundo y un valor duradero. Es también una película que muestra la injusticia social, el abismo que separa a los ricos y los pobres en una aparente y falsa "meritocracia". 

 Un ritmo narrativo perfecto, con una música y una fotografia que dan a la película este aire tan singular que la define. Los detalles, en todos los sentidos, es lo que importa.

 

jueves, 29 de abril de 2021

UNA MIRADA FILOSÓFICA A LA NARRATIVA CINEMATOGRÁFICA

Resultat d'imatges de cine y filosofia


Escrito por Luis Roca Jusmet

 Para entrar en lo que puede ser una mirada filosófica partiré de una concepción de la filosofía como una experiencia interior, como un viaje hasta el límite del posible para el hombre (Bataille, 1981). La experiencia es entonces el único valor y la única autoridad, ya que las presuposiciones dogmáticas ponen siempre límites al horizonte del pensar. La mirada filosófica la entendemos en este sentido como una mirada intelectual pero ligada a una experiencia subjetiva radical.


La dimensión narrativa del cine es compleja: la configuran un conjunto de imágenes y de sonidos, que son materiales muy heterogéneos. Si los comparamos con los de la novela vemos que esta se basa exclusivamente en la palabra y que es a partir de ella que construimos mentalmente imágenes. A veces se considera que por esto la literatura es más creativa que el cine, que sería una recepción pasiva de imágenes. En esta línea consideraríamos a la novela como superior al cine, ya que la palabra sería , desde este punto de vista, es superior a la imagen. Pero esta afirmación es cuestionable, ya que igualmente se ha demostrado que lo que realiza nuestro sistema visual cuando contempla una imagen para interpretarla son operaciones inteligentes esencialmente activas. En este sentido lo podemos dejar en tablas y considerar que no importa tanto el lenguaje como lo que éste nos ofrece.

¿ Qué tienen las narraciones fílmicas que puedan interesar a esta mirada filosófica ? Podemos decir que lo me interesa especialmente no es ni la mirada formal o estructural sobre la narración ni tampoco el relato. En este sentido no comparto la idea de una filosofía logopática, que sería una práctica conceptual ligada a la parte narrativa del pensamiento (afectiva y dramática).Sería como una mediación emocional a la argumentación para producir un concepto-imagen, que sería la base de una filosofía cinematográfica. Vendría a ser la expresión de un problema universal a través de una imagen concreta o una sucesión de imágenes (Cabrera, 1999). Creo que detrás de esta retórica un poco pretenciosa lo único aprovechable es un soporte didáctico que mostraría a través de historias particulares los problemas universales de la filosofía. Esta función es posible y útil pero no es la que me interesa, la de entender el cine y la filosofía como dos creaciones culturales diferentes que en un momento dado pueden producir una chispa en el otro. Es un acontecimiento que puede sucederle al que tiene como oficio el cine a partir de una lectura filosófica o al filósofo a partir de la visión de una determinada película. En esta línea el filósofo cuando va al cine pero ser interpelado a partir de la percepción de la materia fílmica. Puede encontrar aquí ideas desde un fondo no racional, con el cual la filosofía ha estado ligado desde su comienzo. Este material fílmico no es racional, como tampoco lo es el de la vida, que como ya decía Shakespaeare está hecha de la misma materia que la de los sueños. Quizás hay un magma imaginario de fondo que traducimos posteriormente a conceptos ( Castoriadis).

 Slavoj Žižek puede considerarse una fuente de inspiración en este planteamiento. Me llamó la atención un libro que se titulaba Todo lo que usted siempre quiso saber sobre Lacan y nunca se atrevió en preguntarle en Hitckcock ( Žižek,1994). Lo que nos ofrece Žižek es un trabajo filosófico a partir de conceptos lacanianos muy productivo: 

Jacques Lacan, con todas las críticas que se merece, considero que es una de las mentes más potentes del siglo XX y que su elaboración conceptual, hecha desde la clínica pero también desde la especulación teórica, da mucho de juego a la reflexión filosófica contemporánea. Una de sus aportaciones es la suya personal entre cine y filosofía Alfred Hitchcock y David Lynch son los dos directores que más ha tratado y lo ha hecho a partir de la forma como se organizan, relacionan y presentan las imágenes. De hecho las historias de Hitchcock son relativamente banales y las de Lynch no son, muchas veces, ni siquiera historias coherentes. En este sentido hablo de la mirada y no de la lectura de la narración fílmica.
Hay dos textos de Žižek interesantes sobre Hithcock: "Nunca se puede saber demasiado sobre Hitchcock"" ( Žižek, 2000) o "¿Hay alguna forma correcta de hacer un remake a una película?"( Žižek, 2006) y "Las cabezas parlantes." ( Žižek, 2004) . La primera advertencia es que sería un error la sobre interpretación de la narrativa de Hitchcock: la búsqueda compulsiva de sentido, el pretender que todo quiere decir alguna cosa., no nos conduce a nada fructífero.

CARLOS LOSILLA : DIARIO DE CINE 2020-21

 




EL CINE EN LA TRAMA DE LA VIDA

Reseña de

 Deambulaciones. Diario de cine 2019-2020

Carlos Losilla

Muga, Vernejo, 2021.

                                                                              Luis Roca Jusmet

 

 

 

 

 Carlos Losilla es crítico de cine y escritor.  Tiene publicaciones muy interesantes, como “El sitio de Viena. Huellas de Fritz Lang” (2008) o “Flujos de melancolía. De la historia al relato del cine” (2010) o el monográfico dedicado a “Raoul Walsh” (2020). Lo que se plantea en esta ocasión es un reto muy arriesgado: hacer un diario personal de su pasión, que es el cine. Pero no se trata de un diario de críticas, lo cual no sería demasiado complicado, sino de algo más complejo. Lo que intenta es enlazar su vida cotidiana con el cine. ¿Será el cine entonces una forma de vida, como decía Pierre Hadot al referirse a la filosofía? Tampoco es esto lo que nos plantea el autor. En realidad, como bien dice, no plantea nada. El libro no nace de un proyecto. Se origina a partir de la combinación entre azar y necesidad. Losilla escribe unas notas, fragmentos sin intención concreta, casi de manera terapéutica, a partir de lo cual surge un torbellino que va encadenando lo escrito, con el deseo de implicarse en la propuesta que le hacen con todo lo que se va produciendo a partir de aquí. El filósofo francés François Jullien frente al plan que constituye el esquema de acción occidental, con unos objetivos y unos medios para conseguirlos, reivindica la idea china de eficacia, que es aprovechar el potencial que ofrece una situación. Losilla es aquí “algo chino”, por suerte. Porque todo aparece así más fresco, más creativo, menos encorsetado. Me parece que la manera como Carlos Losilla expresa sus comentarios, impresiones, afectos con respecto a las películas tiene un gran valor porque las transforma en experiencia. Esta me parece que es la palabra clave, en una sociedad en que tanto se ha perdido la experiencia, en la que nos limitamos a repetir lo que oímos y lo que leemos. Hay un esfuerzo sostenido por elaborar esta experiencia de la percepción fílmica que me parece que por sí sola ya da un sentido al libro. También una reflexión singular sobre el estatuto del cine, sobre la situación actual del cine. Mucho sabe de cine (y no solo de cine) Carlos Losilla y se nota. No me refiero aquí a un saber académico, sino a un trabajo que combina muy bien el rigor y la creatividad.

 El diario no aparece además en un tiempo cualquiera, lo hace en el tiempo de la pandemia. Otra intervención del azar que dará un determinado aire a este diario. Lo va a volver más claustrofóbico y también más sombrío. Tanto con respecto a la vida como con respecto al cine, porque el autor no puede separarlo. Su elaboración es un ejercicio libre de análisis de películas, nuevas y viejas, muchas veces unidas por la libre asociación.  Pero no es solo una reflexión sobre el cine, tiene también unas resonancias filosóficas muy sugerentes. Tiene además un carácter circular en el tiempo y en el espacio. Parte de un lugar al que vuelve otra vez. Como cerrando un círculo.

  Quizás Carlos Losilla es demasiado autocrítico, cuestiona mucho lo que escribe y esto puede provocar la impresión de que necesita justificar lo que hace.  Pero también es cierto que siempre resulta útil para problematizar el propio discurso y evitar caer en falsas certezas.

 En todo caso todos aquellos para los que el cine es una pasión debemos felicitarnos tanto de la aparición de esta nueva colección Mikeldi (dedicada a ensayos breves sobre el cine como fenómeno estético y cultural), como de que sea este original diario de Carlos Losilla el que lo inaugure. Doy aquí al significante “original” su sentido más pleno. Algo que es radicalmente propio, nuevo, que no es repetir más de lo mismo y que, por lo tanto, aporta algo.