Blog de Luis Roca Jusmet en el que quiere expresar una mirada filosófica personal de la narrativa cinematográfica y comentarios a trabajos interesantes sobre el tema. Abierto a todos los comentarios
Escrito por Luis Roca Jusmet Esta película, dirigida por Paul Schrader, está dirigida con fuerza y sentimiento. La extraordinaria interpretación de Nick Nolte como protagonista, secundada excepcionalmente por James Coburn, nos trasladan a un microcosmos de la América profunda y a una historia inquietante de violencia y devastación. El protagonista, el sheriff Wade Whitehouse ( Nick Nolte) , desarrolla en toda la narración fílmica una deriva personal que nos llega a interrogarnos sobre la locura. ¿ Se vuelve loco el protagonista, por plantearlo en términos convencionales ? ¿ o es simplemente un hombre emocionalmente herido que se refugia en un delirio ? ¿ O es esto la locura ? ¿ Cual es el papel de la violencia paterna en su historia ? ¿ Es determinante o simplemente un condicionante más ? ¿Estaba condenado al fracaso como hombre y como padre ? El padre de Wade ( James Coburn) es la imagen del padre terrible. Es un hombre violento que maltrata a su mujer y a sus hijos. pero su violencia es expresión de su prepotencia. Pre-potencia no es potencia, no es poder : este padre alcohólico necesita la bebida para sostener su posición. está atrapado por una imagen idealizada de su padre, un Hombre "que sabe colocar a la mujer en su sitio". Wade es el hermano mayor y el que recibía la violencia directa. un hombre perturbado, desequilibrado. Su hermano pequeño es un solitario profesor de universidad que vive en el mundo "como un observador", según sus palabras. El recuerdo de las escenas de violencia del padre circulan por la memoria pero también en las habladurías de la gente del padre. El hermano pequeño ( William Dafoe) le dice a Wade que fue él ( Wade) el que está padeciendo los efectos de esta violencia. Wade se ríe : ¿ la anestesia emocional de su hermano no es otro efecto de la violencia ? Wade acaba haciendo lo que le resultaba insoportable, que es repetir rasgos de su padre. Es casi alcohólico como su padre, no es un padre violento pero reacciona con violencia. La violenta prepotente del padre pasa a ser la violencia impotente del hijo. La impotencia de Wade se va volviendo insoportable para él. El dolor de muelas que no soporta es una metáfora de lo insoportable de su situación: personal, familiar y profesional. Algunos psicoanalistas consideran que el delirio es una defensa frente a la devastación psíquica. Wade está al borde de esta devastación y lo único que encuentra para reconstruir su mundo es aferrarse a un delirio que le permitirá salir del pozo como un héroe. El delirio, decía Freud, tiene siempre algo de verdad. ¿ La hipótesis de Wade sobre la muerte del sindicalista era delirante ? Si lo era porque el delirio se elabora desde una certeza basada en especulaciones. Podía haber sido y su hermano se lo sugiere. Pero cuando este "podía haber sido..." se transforma en esta certeza es cuando podemos hablar d eun delirio paranoico. Paul Schader nos plantea de esta manera un brillante ejercicio de dirección que da como resultado un relato tan duro como interesante.
Submarino es
una película danesa rodada el año 2010, dirigida por el joven director
Thomas Vinterberg. Los protagonsitas, Gustav FisherKjaerulff y Sebastián
Bull Saraning hacen una interpretación magistral de sus dificiles
personajes.
El inicio de la película es
impresionante. En los diez minutos iniciales se muestra una situación
familiar terrorífica. El dominio de las pasiones tristes y de la pulsión
de muerte. Tan radical que lleva a la muerte de un bebé, que era la
única alegría, la única manifestación de amor, muere. El drama se
transforma en tragedia. ¿ hasta que punto pueden superar estos niños un
trauma semejante ?
Los dos hermanos se hacen mayores y
deben sostener lo insostenible de su pasado, Es una carga demasiado
fuerte. Una la soporta con la cerveza y el culturismo compulsivo y el
otro con la heroína. Pero hay en los dos una pulsión de vida que no se
apaga. El hermano mayor vive en un centro de acogida, ha estado en la
cárcel. La violencia se apodera de él de manera incontrolada. Es el odio
hacia sí mismo y hacia el mundo. Pero queda en él algo de amor. El
hermano pequeño, enganchado al caballo, tiene un hijo de unos seis años
del que se ocupa en solitario y al que quiere ofrecerle un futuro mejor.
Pero las fuerzas autodestructivas que habitan en ellos son terrible.
La
película es dura pero tiene cierto ascetismo, cierta austeridad que
hace que se pierda la medida, que no se caiga en el exceso.
Tiene
un final circular. Al final el hijo del hermano pequeño, Martín acaba
ocupando el lugar del bebe muerto. pero ha hecho falta otra muerte, el
suicidio del padre. Su tío se ocupará de él, como quiso ocuparse de su
hermano-bebé.
La
fuerza de la vida y de la muerte, el amor y el odio luchando entre sí.
Como dijo Empédocles y recogió en la modernidad Freud.
Es la vida, con su potencia inagotable la que ha pesar de las fuerzas destructivas, acaba ganando.
Escrito por Luis Roca Jusmet "Delitos y faltas" me parece la mejor película de Woody Allen. Trata de dos historias paralelas que tienen como punto de connexión la comunidad judía de New York y un personaje secundario que tiene que ver tangencialmente con las dos historias. La primera historia es la de Judah, interpretado por un memorable Martin Landau. Un oftalmólogo de prestigio, padre de una familia burguesa aparentemente ideal, que se encuentra frente a un dilema moral asi hamleniano. El dilema moral es si asumir la responsabilidad de sus actos y confesar a su mujer que tuvo una amante o liquidar a esta amante. Aunque tuvo una educación religiosa estricta actualmente es un escéptico. Pero le queda el principio moral básico de respeto al otro. Esto hace que se sienta culpable de la decisión de eliminar al otro. El dilema moral es dramático y no trágico. Porque la tragedia es inexorable mientras que en el drama es uno mismo el que aparece como actor de los acontecimientos. Es la angustia del hombre moderno. La combinación de la culpa y el miedo parece que le conducen a una situación insostenible. Contrasta con su hermano, que es el perdedor, el malo, el mafioso. Pero vemos que su hermano, Jack, tiene unos principios éticos del que él carece. Estos principios son : la lealtad al otro, la palabra y la necesidad de no evadirse del mundo real, de dar la cara y no evadirse. No es una moral que le obligue respecto a los otros, porque es él el que propone matar a su amante. Pero Jack desprende, paradójicamente, de algo sólido de lo que Judah carece: autenticidad. Judah se muestra finalmente como lo que es : un hombre ambicioso y sin principios, cuyo único ideal es una vida confortable y un reconocimiento social. Por otra parte tenemos a Clifford, interpretado por Woody Allen. Es un perdedor con pretensiones de luchar contra la injusticia. Pero en realidad es un oportunista que vive de su mujer y que solo busca su satisfacción personal, ya que solo está pendiente de sí mismo. A pesar de ello hay otro aspecto que presenta y que nos enternece, que es el de su humanidad. A través de su fragilidad y de su lucidez parece mostrar mejor que cualquier otro el aspecto más propio del ser humano : este deseo indestructible que nunca queda satisfecho, estas contradicciones del hombre mdoerno que le caracterizan. Frente a estos dos personajes, Ben ( amigo del primero y cuñado del segundo) representa la solidez de un creyente, con firmes convicciones sobre el orden moral del mundo, que le le permiten llevar con estoicismo su enfermedad y aser considerado y compasivo con los otros. El problema que plantea la película es, en definitiva, si es posible una moral sin religión. La respuesta parece ser que no. Hay un segundo mensaje, muy freudiano, sobre la imposibilidad de la felicidad en el ser humano. Pero al mismo tiempo conlleva un cierto mensaje consolador, que viene a decir la vida puede ser soportable a partir de las cosas cotidianas que nos producen una mínima satisfacción. Pero cuando falta el calor que da sentido y valor a nuestra existencia, entonces no hay mejor opción que el suicidio. Sin razones, como el papel que deja el profesor diciendo simplemente "me voy". Hay otras muchas aportaciones, como una excelente descripción del amor por parte del viejo filósofo, en la que dice que buscamos en el enamorado una de las figuras que quisimos en la infancia, pero sin sus defectos. Es decir, la imposibilidad de una repetición que se niega a sí misma. Me parece igualmente interesante la frase de Allen cuando dice que en su barrio eran demasiado pobres como para pensar en suicidarse. Mensaje bastante escéptico, diría, de un Woody Allen en uno de sus mejores momentos. Me parece una de las películas más freudianas que he visto.Todo muy mesurado, sin excesos, con un ritmo bien sostenido y un resultado que me parece genial.
Escrito por Luis Roca Jusmet Una película
fuerte, dura, intensa. Una tragedia moderna en la que aparecen temas de
Antígona y de Edipo rey. Remezclados, replanteados, actualizados. Pero
también una crítica a la identidad única que conduce al sectarismo y a
la violencia, a una violencia que se retroalimenta por el odio y la
venganza. Finalmente una reflexión moral sobre la crudeza del deber y el
sentido de la verdad. La
historia empieza en el Canadá contemporáneo. Dos hermanos mellizos
acuden a la lectura del testamento de su madre. Lo lee el notario para
el que trabajó su madre durante años y a la que apreciaba mucho. hacía
unos días había tenido inesperadamente un colapso en la piscina donde se
bañaba y le había expresado su última voluntad. Es la condición para
ser enterrada con su nombre y no desparecer en el olvido. Deben ir al
Líbano a buscar a su padre ( al que creían muerto) y a su hermano ( del
que ni siquiera conocían la existencia) y entregarles una carta a cada
uno de ellos. El imperativo es categórico. La hija acepta y el hijo se
resiste: no va hasta que su hermana se lo requiere en términos
igualmente imperativos. La
hija hace un recorrido paralelo al de la madre por las tierras del
Líbano. El trayecto de la madre es el trayecto del horror : su familia
mata a su amante y le separa brutalmente de su hijo, su comunidad
religiosa mata sin piedad a mujeres y niños, es torturada y violada
sistemáticamente durante quince años. El viaje de los hijos es un viaje
al horror desde el imaginario. El cuerpo que sufre es lo real, la mente
que imagina el sufrimiento es una reminiscencia de lo real. Pero el
auténtico horror al que son conducidos los hijos en su terrible
itinerario es al horror de su origen. Y este viaje arrastra a otra
persona : el dos es uno, el padre que es el hermano. Saberse los frutos
de la violación de su hermano hacia su madre. Como una versión todavía
más espeluznante del mito de Edipo, él no sabía nada. Cuando lo sabe, al
contrario, que el Edipo, puede soportarlo. Hay
dos preguntas en la película. La primera es sobre la muerte de la
madre. La madre muere por lo que le aparece como insoportable. Lo
insoportable es volver a ver al hijo-violador en lo cotidiano. Es como
si la pesadilla de lo pasado entrara en la normalidad del presente. Es
como si ella hubiera podido soportar lo más terrible en su cuerpo
viviéndolo como un sueño. La mujer canta para alejar de la conciencia lo
que ocurre, es como si su mente estuviera en otro lugar. Pero en este
reencuentro no hay salida y esto es lo que produce el colapso. La
segunda pregunta tiene que ver con el deseo último de la madre. Es como
una ley arcaica ( un deseo diría Lacan) similar al de Antígona. Algo
más fuerte que los sentimientos y la razón, un deber que arrasa con todo
y con todos. Una manifestación terrible del imperativo kantiana de que
la moral nos conduce a hacer lo que debemos, más allá de las
convenciones, de los cálculos o de los sentimientos. Evidentemente
hay en esta extraordinaria película otro elemento que no podemos
olvidar. la denuncia de la identidad única del fundamentalismo que solo
conduce al odio y a la violencia ,más destructora. Estas
y otras muchas cosas pueden decirse de esta extraordinaria y singular
película del director canadiense Denis Villeneuve. Sin concesiones nos
enfrenta a lo más siniestro de los humanos.
"La caja de
música", al margen de ser una de las mejores películas de un gran
director ( Costa-Gravas) y de una excelente actriz ( Jessica Lange) es
sobre todo una de las películas que tratan mejor tres problemáticas
filosóficas de peso : la argumentación jurídica, el razonamiento moral y
el problema del mal. Argumentación
jurídica. Aquí me refiero a la argumentación sobre la culpabilidad/no
culpabilidad y no sobre la pena, una vez determinada la culpabilidad. En
un juicio no hay normalmente una percepción compartida del delito. Es
decir, no podemos aplicar la teoría de la verdad como adecuación. Esta
sería decir : X es culpable porque un conjunto de personas fiables han
visto como cometía el delito. En este caso no hay argumentación o en
todo caso, si la hay, es sobre la fiablidad de lo que dicen los que
afirman haber visto la acción delictiva. Normalmente hay una
argumentación. No es nunca una argumentación deductiva, sino no
deductiva. Es decir, es una argumentación por coherencia en la que si
sabemos que cada premisa es verdad, entonces el conjunto nos hace pensar
que es muy probable, casi seguro, que sea culpable. Fíjémonos que no
culpable quiere decir que las probabilidades de culpabilidad no son
suficientes, no que sea más probable que sea inocente. En el caso de la
película Miska es acusado de haber cometido varios crímenes horribles
hace 40 años, cuando pertenecía a la sección especial, la Cruz Flechada, grupo húngaro similar a la Gestapo alemana.
Escrito por Luis Roca Jusmet Abderrahmane Sissako, nacido en 1961 en Mauritania, formado en Malí y afincado en Francia desde principios de los 90, nos ofrece una extraordinaria película sobre la tiranía yihadista en Malí. la película está realizada con una extraordinaria sensibilidad, que capta paisajes suaves, sobre todo las dunas del desierto, Estas imágenes, bellas como la música, chocan de manera brutal con la barbarie yihadista. porque lo que nos muestra la película no es un yihadismo que expresaría de manera distorsionada la reacción contra el capitalismo voraz. los yihadistas son simplemente unos mercenarios, a los que se les ha dado poder y armas, que imponen la violencia de su poder arbitrario. Porque ellos no defienden la tradición ni el islamismo. Muy al contrario, lo que hacen es no respetar ni una cosa ni la otra. Porque desmantelan lo que podía haber de alegre y de digno en ambas. Ellos imponen lo peor del ser humano, lo más bárbaro e irracional. esta es la auténtica cara del yihadismo y vale la pena mostrarla como es. Es una película muy dura porque muestra una violencia cotidiana que lo va destruyendo todo a su paso y lo hace además con un discurso religioso absolutamente sectario y arbitrario. En este caso si tiene sentido la inversión de la frase de Dostoieviski, que decía que si "Dios no existe, todo está permitido." Ciertamente, con este Dios, el de los yihadistas, todo está permitido y nada se respeta. Aunque no demos las culpas al islam, solo hace falta recordar la Inquisición. Una película que, como pocas, transmite una gran veracidad,
Escrtito pot Luis Roca Jusmet La película nos explica una historia tan increíble como real. La de una mujer que a principios del siglo XX se aventura en unas condiciones totalmente adversas y peligrosa en busca de su marido, que quería clavar la bandera americana en el Polo Norte. La dirección de Isabel Coixet es buena, aunque no puede mantener la tensión dramática con que inicia el film durante toda la película. La ambientación polar es perfecta, extraordinaria la interpretación de Kinko Ricuchi y Juliette Binoche. Lo que me sugiere la película es, de entrada, la ejemplicación de lo que Jacques Lacan formula como un "no ceder en el deseo". Es decir la lectura que hace de la afirmación de Freud en sentido inverso al que normalmente se le da. Así, es el yo el debe adaptarse al ello. El caso paradigmático que cita es el de Antígona, el deseo de enterrar a su hermano está por encima del bien y del interés. Aquí, tanto Josephine como su marido Robert no ceden en el deseo. Contra viento y marea, contra cálculos y razones. Robert no cede a este deseo y lo consigue. Y Josephine también. Como dice Zizek el imperativo categórico de Kant también expresa el deber como deseo. Un deber que puede ir contra todo, que puede tener consecuencias nefastas para uno mismo y para los otros pero que se mantiene de manera implacable. Es interesante el epílogo de la película. Josephine conseguirá realizar su deseo pero no olvidará nunca el precio que ha tenido. Un niño muerto, un mujer joven muerta, dos exploradores muertos. Este es el precio : el no ceder a este deseo arrasa con los otros. Es decir que hay algo de absolutamente egoísta en este imperativo. Otra cuestión interesante es el de la travesía del desierto que presenta la película. Dos mujeres enfrentándose de manera heroica a la fuerza de la naturaleza. Por amor. Finalmente como es posible tejer una relación solidaria, una comunicación humana profunda entre dos personas con valores culturales radicalmente diferentes.