lunes, 12 de diciembre de 2016

PATERSON





  Escrito por Luis Roca Jusmet

Jim Jarmush ( 1953 ) es un director y guionista estadounidense procedente del cine independiente. Su trayectoria, aunque su producción es desigual, es, sin lugar a dudas, muy interesante. La película que nos ocupa puede quizás considerarse como su obra más perfecta. Recoge algo muy valioso de sus primeras películas, como "Extraños en el paraíso"  o "La noche en la tierra" :  su mirada singular en lo cotidiano. 
 Adam Driver y Golshilfeth Faramani dan vida con una notable expresividad a los protagonistas. Se trata del registro de una semana de la vida de una pareja que, aparentemente, no tiene nada de peculiar. Un conductor de autobús de una pequeña ciudad de New Jersey. Paterson, y su mujer, dedicada a las tareas domésticas. Viven inmersos en una vida rutinaria, en la que él hace su trabajo aprovechando los momentos libres para escribir poesía. Vuelve a casa para querer a su mujer. Con sus manías, como cualquiera, pero con un amor generoso y total. La acepta tal como es. Igual que ella a él. No quieren más de lo que tienen. Podríamos irnos hacia el budismo zen o hacia Kierkegaard para entender lo poético de la mirada de Jarmush, La presencia del japonés puede ser un guiño en este sentido y el mismo Jarmush explica en una entrevista
que fue a través de su película "El camino del samurai" como entró en contacto con la filosofía oriental.
 El espíritu zen lo captamos en el ritmo narrativo : la vida como un proceso, como un fluir en el que se van dando transformaciones silenciosas, sin rupturas ni dramas. Una aceptación del curso de las cosas sin forzarlas ni negarlas. La propia manera de conducir el autobús refleja este ir haciendo adaptándose a este tiempo que va pasando sin sobresaltos. La contemplación de la naturaleza, que viene a ser el marco natural de este entorno urbano, tiene también uan estética zen. Y cuando digo zen no me refiero a esta marca new age comercializada para cualquier cosa, sino a la profunda tradición de esta rama budista.
 Pero podemos ver en el filme una materialización del estadio ético de Kierkegaard. No es el estadio estético, el de la aventura y la novedad, sino el estadio ético, el del compromiso y la repetición. La repetición que da sentido a lo cotidiano, vivido como una decisión permanente con la que damos un sentido a cada una de nuestras rutinas.
 Pero hay también una nueva vuelta al cine literario de Jarmush. Cine literario que se pone de manifiesto en la presencia material de la escritura, como ya lo hacía con los fragmentos de Hagakure que aparecían en "El camino del samurai". Pero ahora son los poemas que va escribiendo el protagonista los que van apareciendo en la pantalla.
 Es posible que nos encontremos con al obra maestra de Jarmush, donde parece condensar todo lo aprendido y experimentado de las películas anteriores. Por lo menos de momento.

viernes, 9 de diciembre de 2016

TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN









 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Esta película se inspira en la extraordinaria novela de Lionel Shiver. Aunque la película no puede recoger todos los matices del texto y presenta algunas variaciones con respecto a él, la verdad es que nos encontramos frente a un filme muy interesante e impactante.
 Tilda Swinton realiza uno de sus papeles más inspirados en el dificil  papel de la madre. Ezra Miller es un joven actor que es capaz de dar la máxima veracidad al complejo personaje de Kevin. Todo ello bajo la firme dirección de Lynne Ramsay.
 La historia es tan trágica como enigmática. Y detrás de ellas se abren múltiples interrogantes. El primero de los cuales es que lleva a Kevin a ser lo que es y a hacer lo que hace. Necesario en el sentido que parece ir tejiéndose un hilo que lo conduce al acto terrible, como si se cumpliera el aforismo de Heráclito : el carácter es el destino. Porque, en el fondo, lo inquietante es que vemos como se va formando una personalidad a partir de una relación sádica con la madre. la ambivalencia de la madre solo recibe la respuesta agresiva del hijo y ambos quedan atrapados en un círculo infernal. El resto es, para Kevin, un simple escenario para esta relación. Los otros, simples piezas con las que Kevin juega para su guerra implacable. Y no hay ley que se interponga en este goce mortífero. El padre no existe como tal, no tiene una función simbólica de interdicción, de separación. La madre tampoco representa la ley, excepto el momento en Eva le da un fuerte empujón y lo lesiona, que es por cierto el único acto que a Kevin le merece un respeto. Todo ello nos lleva a la cuestión del Edipo y del declive del padre. Y también a la pulsión de muerte, que parece ser la fuerza que estructura toda la historia. 
 Psicópata, psicótico, perverso...y sus causas. esta es la pregunta sin respuesta de la película, a la que ni el propio protagonista puede responder.


martes, 6 de diciembre de 2016

LA LLEGADA ( ARRIVAL)




Escrita por Luis Roca Jusmet

 Ted Chiang es un interesante y muy singular escritor de ciencia-ficción. Podríamos decir que sus relatos plantean problemáticas filosóficas importantes, por lo que sería una especie de ficción filosófica, Uno de los libros más interesantes es La historia de mi vida, compuesto de varios relatos, uno de los cuales es "La llegada". Por su parte Dennis Villaneuve es un director de cine muy personal, con obras tan relevantes como Incendies, De el encuentro entre ambo surgirá esta extraordinaria película. Complementan este trabajo otros profesionales tan excelentes como Jóhann Jóhannsson en la banda sonora y la actriz Amy Adams, con su impresionante interpretación de la doctora Louise Banks. 
 La película trata de la lengua y del tiempo, y de la relación entre ambas. El lenguaje humano es, como sabemos, un lenguaje simbólico que se concreta en las lenguas. Al ser una invención humana convencional son los grupos humanos que forman una sociedad los que van construyendo su lengua a través de generaciones. La lengua es un instrumento muy preciso y sofisticado de comunicación , pero no es universal. Cada lengua debe traducirse para ser entendida por los que no la conocen. El filme plantea el problema de como comunicarse con extraterrestres con una lengua radicalmente diferente, que ni siquiera es lineal, que no tiene ni significantes. Muy extraño. Ideas que se manifiestan a través de figuras circulares. Figuras circulares que se parecen a los Ouroboros, símbolos gnósticos que representaban, como los de la película, serpientes o dragones que se muerden la cola. Pero el lenguaje simbólico también es el medio para poder pensar y nos enfrentamos aquí con la cuestión de si cada lengua es una cosmovisión, una manera de ver el mundo. Aunque ciertamente esta hipótesis etá más que cuestionada sí puede valer para casos extremos, como el inglés y el chino, que son las dos lenguas que domina Chiang. Y, por supuesto, si hablamos de lenguajes de miembros de planetas diferentes, 
 El tema central es la manera como vivimos el tiempo según lo estructura nuestra lengua. La diferencia entre la concepción del tiempo de china y occidente es clara, ya que para las lenguas chinas el tiempo siempre es visto como un proceso, en el que no hay presente sino es como paso del pasado al futuro. Pero Chiang llega más lejos y plantea un lenguaje ( no digo lengua porque parece que no hay significantes en el sentido que lo entendemos nosotros) no lineal en el que el tiempo no se vive de manera lineal, como continuidad. Esto me recuerda, como no, a Agustín García Calvo cuando nos decía que el tiempo no existía y que las cosas existían simultáneamente, no como continuidad. Como dice Chiang en una entrevista le interesa también el tema del libre albedrío : ¿ seríamos libres sin conociéramos el futuro ? ¿ Podemos decir que es posible la libertad cuando el futuro ya está escrito ?. La historia de la película está llena de sugerencias y aunque no hay un rigor argumentativo transmite intuiciones interesantes.
 La historia, el guión, la dirección, la interpretación, la música, los efectos especiales nos ofrecen un conjunto poético, mágico que nos envuelve. El cine como misterio, como transmisión del misterio de la existencia en esta historia de invasión extraterrestre cuyo sentido va muchos más allá que el de la propia historia.

domingo, 4 de diciembre de 2016

ANIMALES NOCTURNOS





Escrita por Luis Roca Jusmet

 "Animales nocturnos" es una buena película. Cine de impacto, que mantiene una tensión narrativa que atrapa al espectador sin un momento de respiro. Bien dirigida por Tom Ford, con un estilo que me recuerda ( sin llegar a su maestría) a David Lynch. Estilo que está siempre en el límite entre la capacidad para transmitir lo siniestro y el efectismo. La música y la fotografía ayudan a crear este clima que fascina al espectador. La interpretación de Amy Adams, Jake Gillenhaald, Aaron Taylor-Johnson y Armie Hammer.
 Ahora bien, no busquemos en la película una profundidad que no tiene. Trata muchos temas y los trata de manera superficial : el arte, la creación, el amor y el deseo, la pulsión, la violencia, la justícia. Lo cual no quiere decir que no aparezcan cuestiones sugerentes sobre todos estos temas. Una vez más, la vida como resultado del azar y la necesidad, de las contingencias que no dependen de nosotros y las decisiones que tomamos.
 Conformémonos por tanto con lo que es. Un buen triller, con todo el magnetismo que hace que el espectador se sumerja en una narración fílmica que le transporta a otro mundo, un mundo imaginario que nos hace salir de lo cotidiano, sea rutinario o dramático.
 Buen cine, en definitiva. Una película para ver y disfrutar.