domingo, 18 de octubre de 2015

IRRATIONAL MAN



 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Woordy Allen ataca de nuevo. Como es lógico, el que un director de cine sea tan prolífico hace que su obra sea muy desigual. A mi modo de ver Woody Allen tiene buenas y malas películas ( las menos). Dentro de las buenas hay para mí pocas que me parezcan geniales.
 Esta película se encuentra, en mi opinión, dentro de las desiguales. No son ni buenas ni malas, pero tampoco diría que regulares. Tienen bastante a su favor : la dirección, la interpretación, la música. Pero falla el guión. La historia es para mí poco creíble y los personajes no están bien construidos. Esto sin contar que personalmente ya me cansa un poco Joaquin Phoenix, con sus eternos  papeles atormentados y narcisistas  ( aunque sea un buen actor) y los ambientes de los profesores universitarios made in USA. Esto sin contar que, cuando la inquietud filosófica de Woody Allen estaba implícita, le daba un toque interesante a sus película,s pero al hacerla explícita pierde toda la gracia. De esta manera escuchar algún tópico sobre un Kant, Kierkegaard o Sartre de manual suena muy pedante.
 De los personajes protagonistas Jill, es una joven estudiante snob, interpretada por una magnífica Enma Stone. Rita Richards ( Parker Posey) resulta una mujer plana y superficial. Dos personajes que no presentan demasiado interés.Abe Lucas,,me parece un tipo mal construido. El profesor de filosofía, pedante y narcisista, que ha vivido múltiples experiencias y que se encuentra en un momento depresivo no presenta, de entrada, demasiada originalidad pero es creíble.
El giro que da cuando recupera el sentido a partir de un acto ( por mucho que la referencia sea el Raskilnov del "Crimen y castigo" de Dostoievski) me parece totalment artificioso, sin un hilo conductor que le dé coherencia. última parte de la película puede sorprende, pero como el mago que saca un conejo del bombín. 
 Woody Allen vuelve sobre un tema que abordó mucho mejor en "Match point" y sobre todo en "Delitos y faltas": el hombre enfrentado a la decisión de matar. El director-guionista vuelve sobre sus obsesiones pero lo hace sin inspiración, forzando la máquina y con efectismo. No me parece un buen cine. La película se puede ver y se ve bien pero igual que la vemos la olvidaremos. Sin pena de gloria.
 Un amigo, crítico de cine, al que le ha gustado la película me propone otra lectura. La de que Woody Allen se ríe del personaje y de las citas, y que yo me lo he tomado demasiado en serio. Es posible, pero en todo caso Woody Allen no ha sabido transmitir de manera clara este distanciamiento irónico. Ni lo ha hecho demasiado bien, a mi entender.

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